Amor, gozo por ti, por ti padezco; por ti la sombra que ilumina el mundo y esta sed de fulgor en que anochezco; por ti mis bellas horas tenebrosas en que deshoja sin pudor el alma su túnica de espinas y de rosas; tus manos con el tacto de la vida, mi espíritu cubierto de zozobras, tu cuerpo con la veste desceñida; mi panal de amarguras y de mieles, el campo de la frente coronado con una rama negra de laureles.
Elegía del amor gozoso | Dora Castellanos














