¿Existía algo más 'cool' a fines de siglo que tener una ZIP de Iomega? En un mundo de disquetes que con suerte hacían 1.44 MB, tener un disco portátil regrabable de 100 MB era todo un sueño. Un bolsillo infinito.
Lanzada a fines de 1994, parecía que Iomega conquistaría el mundo del almacenamiento digital, pero menospreció a su más letal enemigo: el CD grabable, cuyos precios cayeron rápidamente tras la fijación de un estándar y se hicieron insuperables con sus 700 MB de capacidad.
Iomega intentó unirse a la tendencia, pero allí fue sólo una fabricante más del montón. Acabó por ser absorbida en 2008 por un negocio conjunto de la china Lenovo y la estadounidense EMC. Perdió su identidad en 2013 al ser rebautizada con el original nombre de LenovoEMC.









