Atención telefónica
Típica jornada de viernes tras un miércoles festivo la región y un jueves festivo en la ciudad. Mucha gente se ha pedido el viernes festivo para hacer puente. Un puente de al menos tres carriles por sentido. Yo también me lo hubiera cogido si ese fin de semana no tocase el upgrade del servidor principal de base de datos, aunque visto le lado bueno una jornada de trabajo en una oficina casi vacía de lusers se podría considerar también vacaciones.
Me reclino en mi silla plácidamente mientras disfruto del visionado de un apasionante vídeo publicitaro sobre fresas de corte japonesas que hacen agujeros cuadrados. Me estoy excitando viendo como hace los orificios en un bloque de alumino para mecanizado. O quizás mis pezones están erectos por la potencia del aire acondicionado, todo para mi porque no hay ni un alma en mi planta y lo puedo regular como a mi me de la gana sin discutir con nadie.
De pronto un sonido horrible me saca de letargo frente a la pantalla.
¡Dibidibadidibú! ¡Dibidibadidibú! ¡Joder, el teléfono! Pongo el mute y descuelgo el teléfono.
- Departamento de mecanizados. ¿Que podemos perforarle hoy?
- Me he confundiodo. ¡Adios!
- Dios.
Vuelvo a quitar el mute y regreso para atrás para intentar ver el ingenioso perfil de la herramienta de revolución que al descender hace perforaciones caudradas mientras me deleito con el sonido del mandril de la herramienta rotando a miles de revoluciones por minuto mientras arranca viruta de metal que a cámara lenta y con zoom parece una cinta de una gimnasta.
El teléfono me vuelve a sonar inmisericorde. ¡Dibidibadidibú! ¡Dibidibadidibú! En la pantalla del teléfono se ve una extensión interna de la oficina. Pongo el mute de nuevo y atiendo la llamada mientras busco en el directorio de quien se trata.
- Departamento de rotos y descosidos. ¡Dígame!
- Estaba llamando a informática, pero creo que me he confundido. Adios.
- Adios.
Nada más colgar la llamada vuelve a sonar de nuevo el bandidubier. Ahora ya sé que se trata de Pocasluces, uno de los luser del departamento de logística. Pongo mi sonrisa telefónica,
- Subsecretaría del negociado de cancamusas y otras cosas brillantes. ¿En que puedo ayudarle?
- Mira, estoy intentado llamar al departamento de informática, pero parece que hay un problema con el teléfono, porque cada vez que llamo mi llamada va a un departamento distinto.
- Si, a nosotros también nos pasa, y no podemos hacer nada porque el subsecretario del negociado se ha ido de puente.
- Pues nada, adios.
- Adiós, y que tenga usted feliz fin de semana.
Cuelgo el teléfono y veo que el vídeo que estaba viendo ha terminado y ahora se está reproduciendo uno sobre taladradoras sin cable de una marca nórdica. Descubro que tiene más vatios que la mía y me apresuro a apuntarla en mi whislist. Pincho sobre un vídeo acerca de un finlandés construye una sauna de madera en el jardín de su casa utilizando herrameintas de esa marca. Me recuesto de nuevo en mi silla para disfrutar de vídeos de bricolage el tiempo que que queda de jornada.
Si el toreo de lusers fuese disciplina olímpica mi actuación me haría aspirar a un puesto en el podio.



















