Quizás ya es muy tarde para escribirte esto, quizás ya pasó la oportunidad de contarte todo lo que aún está guardado en mi corazón, quizás me arrepentiré toda mi vida si no te lo digo ahora. Encontré tus regalos, tus palabras y tu aroma mientras ponía todo en cajas para empezar una nueva vida, y me dí cuenta que no puedo hacerlo porque aún sigues aquí conmigo, de una u otra forma no te he querido dejar ir, ni en mi mente ni en mis sueños. Te extraño, y me dueles.
Han pasado años y aún puedo recordar todo de ti, aún cuando parece haber sido todo un sueño, un maldito sueño del que nunca quise despertar, y ahora que lo hice, me encontré frente a un mundo que desconozco y al que no pertenezco porque en él faltas tú.
Tengo tanto miedo de que todo lo que recuerdo no haya sido real, pero aquí estan las pruebas innegables de que vivimos cosas tan intensas que no puedo expresar con palabras. Creo que nunca entendiste realmente lo mucho que sentía por tí, un amor que nunca supe describir bien, tan inteso que dolía, y oh amor, como dolió cuando todo terminó, tan amargo y tan potente como cualquier veneno, tanto así su similitud que estuve al borde de la muerte para ahogar la pena, porque no concebía un mundo sin ti, sin volver a tocarte o verte, sabiendo que no habría un futuro para nosotras dos.
Te puedo confirmar una y mil veces que un corazón de verdad se rompe, lo sientes en el pecho, lo sientes en tus pulmones, en tus ojos cansados de llorar, en esa sensación de querer arrancarte o abrirte el pecho con ambas manos. No se lo deseo a nadie, no conozco dolor más grande a mi corta edad, y realmente creo que nunca sentiré nada igual. Y que miedo me da, un terror que apenas puedo imaginar, no poder sentir nunca más algo tan fuerte como aquello por lo que pasamos, lo bueno y lo malo, lo más dulce y lo más agrio, temo tanto no ser capaz de volver a sentir y no poder volver a amar a nadie como a ti. Lo he intentado y fracasado en el intento.
Lo único que me queda es un leve fantasma de aquellas sensaciones, que a veces me gusta invocar solo para saber que puedo sentir algo similar a través de sensaciones externas, como aquella canción que escuchaba en bucle cuando estaba contigo o que me ponía en la noche para pensarte, o aquellas otras que ponía después de la desgracia para intentar sanar el corazón, sin éxito alguno.
Hay películas que cuando las veo logro empatizar con los corazones rotos, con aquellas desgracias que nadie merece sentir y que a veces logran reflejar en pantalla, pero nada más. No existes realmente y aunque te volviera a encontrar ni tu ni yo seríamos las mismas personas. Y no sabes cuanto me duele, no tienes idea. Todo este tiempo intenté convencerme a mi misma que todo estaba bien, que te habia logrado olvidar y arrancar de mi cabeza, pero no es así, a pesar que en mis sueños estabas cada vez mas distante, aún existes en ellos, y oh amor, que dolor despertar y no estés cerca.
Por mucho tiempo quise escribirte, quise saber de tí, pero era imposible, porque sabía que tu corazón estaba con alguien más, y créeme que no hay mayor daga que abra esta herida nuevamente al pensar en eso. El miedo de volver a mis raíces y encontrarte con esa otra persona es indescriptible, o así lo era.
Éramos tan jóvenes y nos merecíamos tanto más, que me duele haber muerto a esa edad y no haber podido haber aprovechado mi juventud mejor, más feliz, con más intensidad.
Querida mía, si algún dia llegas a leer esto quiero que sepas que te amé como no imaginas, que hubiese dado por ti mi vida y mucho más si lo hubiese tenido. Y que sepas que las palabras nunca llegarán a describirlo todo ni de cerca. Y que espero volvernos algún dia a encontrar, ya sea por la misma vereda o en el cielo convertidas nuevamente en estrellas.
-











