A veces me quedo mirando el techo pensando en lo frágiles que somos. Salimos a la calle con planes, con agendas, creyendo que tenemos el día controlado, y la verdad es que estamos completamente desprotegidos. Es un golpe al ego aceptar que el mundo sigue girando sin importar. Sin embargo, cada decisión que tomo, cada paso que doy, rebota en mi vida. Es una carga pesada: no controlar el viento, pero ser el único responsable de mantener la vela en pie.
— Gkiss💋















