Vi platicar dos estrellas, vi la luna parpadear; vi la luna parpadear, vi platicar dos estrellas.
Y miré que una de ellas casi a punto de llorar, decía el amor deja huellas que no puedes olvidar.
Adios bella flor, destino incierto que venir desde tan lejos a morir en tu desierto...
Honorio Robledo.
Arreglos: Herencia del son.
Fotografía: Gwendolyne Gudiño.
Playa La Concha, La Paz, Baja California Sur, México.












