Es tan fácil sentirse mal una vez que estás mal. Tienes la rueda de la fortuna y la giras y giras y giras y giras y giras hasta que sale desbocada aplastando los otros juegos para niños, a los niños, a sus padres, los colores de las paletas dulces, las paletas, se desploma finalmente sobre la alberca, hela ahí la suerte empapada en aguas con orina. Así funciona nuestra hado, siempre de nuestro lado para guiarnos a la quiebra, al quiebre, a la ruptura generacional, no es otra cosa más que nuestro fracaso el que mueve las placas tectónicas; sí, uno, tú siempre tienes la suerte de tu lado, tener suerte nunca ha significado tener buena suerte. Uno, tú deberías tener cuidado con lo que dices, tengo suerte está mal dicho, tengo buena suerte, tengo mala suerte, eso es lo que quiere decir. Suerte, suerte la tenemos todos. ¿Cuántas suertes hay en una vida? Puedo gastar mi buena suerte entre los 23-28 años y luego ¿ya todo será mala suerte? O ¿puedo gastar ambas? Digamos que gasté, obtuve, tuve, se me dio la buena suerte de entre los 11 años y los 27 años y luego gasté mi mala suerte de los 28 años a los 40 años. Entonces lo que sigue, lo que fue antes, ¿es carencia de suerte? Esos son los años de pureza albeldríica, de total yo, de mera decisión y consecuencia, de inobstaculizada independencia, uno, tú no recaes ni tienes soporte en un soplo de suerte, todo es construido de pies a cabeza por tus habilidades o falta de ellas.
Hoy me siento afortunada. Mi familia vive, mi novia vive, mis amigos viven, están más o menos bien, la mayoría tiene salud, no hay nadie hospitalizado, con cáncer o a la espera de algún donador de órganos. A nadie se le ha incendiado su casa, eso es buena suerte¿ no? Pero no sé si es mía o de ellos. O de todos. La buena suerte es de ¿cuánta persona involucrada con algún posible evento? Tengo un par de personas por ahí enfermitas de depresión, eso no es buena suerte. Pero podría ser peor ¿verdad? pero, si siempre todo puede ser peor ¿tenemos buena suerte entonces hasta que la cosa empeora? Y entramos en un ciclo imbécil donde si todo puede ser peor cuando la cosa empeora entonces va a empeorar. Claro no es una afirmación de que en cada ocasión ocurrirá lo peor. Es una afirmación de que existe la posibilidad de que pueda ser peor cada situación dada. Servidores, contribuyentes, queridos repúblicanos, demócratas, falsos izquierdistas, sindicalizados, anarquistas de relaciones, yo también estoy enfermita. Y ustedes tienen en sus manos la incertidumbre de los años que se vienen, las explotaciones, bolsa a la alza o la baja, la taza de intereses, los premios y castigos, la categorización de crímenes, el tamaño de la libertad, el peso de la o las virtudes. Si ellos, o sea ustedes, están enfermos de otras cosas que los invalidan de tomar las apropiadas decisiones (siiiiiiiiin suerte de por medio) pues todo está presto para que mejor morirnos.