.beside the dying fire ; malkalot
Margaux dio un grito de terror al ver los cuerpos colgados y la escritura con sangre en una de las paredes del salón. ¿Cómo había pasado aquello? Había sido solamente un apagón, no había durado más de tres minutos y había habido una masacre dentro del lugar. Ninguno de los rostros eran conocidos, pero solamente el pensar que aquellas personas podían haber sido asesinada por los suyos, hacía que un frío recorriera todo su interior. Intentando no mostrar el desespero que mostraban todos sus compañeros, escuchó las indicaciones del director del colegio noruego y de la jefa de casa de Gryffindor, pero mientras hacía aquello, de un rápido movimiento rasgó su vestido, quitando toda la parte de la cola del mismo. Margaux ya tenía experiencias con circunstancias como éstas, le había pasado algo parecido en la fiesta de Halloween y debía admitir que si no fuera por Gideon Prewett, posiblemente ella no estaría allí.
Aún así, luego de que finalizaran las órdenes de parte de los dos adultos, Margaux corrió hacia la puerta de salida del castillo, al igual que cientos de alumnos más, con los cuales la francesa se chocó, empujó e incluso se podía decir que también golpeó para abrirse el paso. Pero todo empeoró cuando salieron a las afueras: la niebla había bajado hasta el suelo y era bastante difícil de ver, pero no imposible. Y esa fue la causa (además de unos empujones y choques, obviamente), por la que Margaux terminó en el piso, con sus manos raspadas, una de sus piernas y una mejilla también. Pero lo que se le hizo curioso fue que cuando intentaba levantarse, divisó una pequeña muchacha con un vestido dorado (y unos labios extremadamente rosas), y esa era obviamente su amiga, o ex amiga.
--- ¡Lucinda! ---Exclamó, intentando levantarse, mas no podía. Algunas personas parecían no darse cuenta de que había alguien en el piso, y pisaban y empujaban a Margaux como si fuera una simple alfombra.