Pichoncito de alas blancas que pasea sobre mí.
Pedacito de vida, de orgullo que infla mi corazón.
Manitos de pan, ojitos de café.
Piel de terciopelo que me acaricia el ser.
Cada día a tu lado aprendo algo nuevo.
Algunas me cuestiono cumplir o no con algo pero luego tus palabras simples pero de gran valor inundan cada espacio de mi existencia.
Es difícil entender como uno llega a crear algo tan maravilloso. Una nueva vida que crece y crece de tu mano, que crece a su manera. Que te mira, que sonríe, que tiene sus propias ocurrencias.
Tan pequeño gigante.
Que la vida me siga llenando de hermosos momentos juntos. De tus caricias, palabras, risas y mimos. Eso me hace ser fuerte y tener voluntad para lidiar con el mundo.
Te amo bebé, infinito.














