Título: Mark en el espacio / Día tras día
Autora: Mariana Suozzo
Poesía. Año 2020
Obras en tapa: S/t. Tinta sobre papel, 2019 y 2017. Juan Hernández
Esta edición doble faz contiene los libros Mark en el espacio, publicado por primera vez por editorial Huesos de Jibia en 2007 y agotado ese mismo año, y Día tras día, que tuvo una primera edición en 2009 por Colección Chapita y una segunda edición aumentada, en formato plaqueta, por Neutrinos en 2014. En sus respectivas primeras páginas, Ana Inés López, por un lado, y Miguel Ángel Petrecca, por otro, dan la bienvenida a lxs lectorxs, con la complicidad y la sana envidia de quien está por encontrarse por primera vez con estos poemas o por redescubrirlos. Petrecca considera que la brevedad de Día tras día, que “apenas alcanza para armar una plaqueta”, “no le impide ser uno de los mejores libros de poesía de los últimos años”; Ana Inés afirma que Mark en el espacio “es una joya única y particular de la poesía argentina del nuevo milenio y somos muches a los que nos alegra que se reedite después de trece años”. En esta edición podemos asistir a la confrontación o la complementariedad de por lo menos dos momentos de una obra desperdigada, en la que un libro se respalda en otro.
De Mark en el espacio, serie homónima:
I
Si en medio de la noche se dispersa el humo y en la cama hay bichos bolita o en el sueño arañas, si encendés la luz y todas las habitaciones de la nave permanecen oscuras el incendio puede pasar desapercibido en la luz de otros fuegos porque en el sueño hubo bichos y en la cama arañas y muchas veces encendiste la luz y todo permaneció oscuro pero nunca algo en tu habitación ardió entonces te desplomás como un fruto maduro sobre la cama sumido en vaya a saber qué sueño sordo y un poema increíble comienza a crecerte en el pelo se enreda cubriéndote por completo el cuerpo y de pronto se hace el día y otra vez la noche y luego el día y la noche sucesivamente, sin pausas te ves como un astronauta espiando por la escotilla la mirada fija en nada ¿quién otro ibas a ser? ¿el hombre araña? ¿la chica de la boletería? fruncís el ceño, torcés los ojos y te das cuenta: la alegría es una cosa extraña en tu paseo por el espacio le escribís a tu amante que continuás sintiéndote terriblemente solo.
De Mark en el espacio, serie "Escritos por la anécdota”:
I
Es posible que esta noche tome vino uno nunca sabe, puede venir una ola y taparnos a todos aun estando lejos de la costa el agua puede llevarnos junto a los demás sedimentos y devolvernos a una playa (en la que nunca hemos tomado sol) entonces deberemos aprender nuevamente cómo lucir un cuerpo dorado después de una tormenta las calles no pueden ser lo que eran ni una forma en la arena consigue recuperar su diseño cerca de la orilla, donde además de ser precisa el agua es inevitable.
De Día tras día:
Roberto
Soy muy joven para morir de angustia ya tendrías que haber arreglado el refrigerador que te llevaste de mi casa hace algunas semanas un dolor comenzó a estrujarme el alma por las noches, cuando intento el sueño mi heladera a punto de morir me persigue rengueando por la habitación cuando venía a visitarte pasé por la casa donde Leonardo solía vivir antes de mudarse a España su padre me dijo que él y su esposa se habían marchado ayer algo muy importante ha quedado sin ser dicho deberías comprender, estoy sufriendo me sentiría más aliviada si ya la tuviera conmigo sé que tu socio se fue de vacaciones estás solo y sin la camioneta las cosas se han puesto difíciles, este asunto se vuelve cada vez más importante supongo que no hay manera de que me traigan el aparato en los próximos días los que me rondan rumorean y yo sospecho que es totalmente cierto que como no le encontrás arreglo la abandonaste sin remordimiento junto a otras chatarras descompuestas soy una persona sensible, es verdad me había encariñado con aquella cosa blanca, resplandeciente, que me vendiste en octubre pero estuve pensando y tal vez deberías darme otra heladera esa que me mostraste de color marrón y congelador de ser así tendríamos que hablar del reintegro en dinero que me harías porque la otra tenía freezer. Roberto, esto no solo me quita el sueño también deteriora mi salud no me mires de esa forma y comprendé por qué un sábado por la tarde encendí una vela perfumada y me recosté para ver cómo el sol desaparecía entre los edificios de enfrente pensaba: esta es la primera gran pérdida que sufro desde que me mudé la vida en el departamento no es complicada ordeno las mismas cosas día tras día todo lo que hay adentro de mi casa tiene algo que ver conmigo y con el ambiente pero desde que dejaste alojado en la cocina aquel armatoste ocre, despintado algo luce verdaderamente mal reconozco que tuviste un lindo gesto aquello que sentí como un premio consuelo me ayudó a pasar lo peor del verano al menos pude conservar el agua fresca pero ya no puedo verla, mis ojos la esquivan como si ella cargara con la culpa, además me recuerda que para trabajar sos bastante lento son las siete, supongo por tu seña que ya querés bajar la persiana yo también debo partir unas amigas me esperan para ver un video sería tan feliz si aparecieses por mi casa casi como si no te esperase me darías una sorpresa al traerme algo blanco, brillante, otra vez resplandeciente.
Mariana Suozzo nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, en 1982. Es sommelier y poeta. Actualmente vive en Ramos Mejía. Publicó los libros Mark en el Espacio (2007), Día tras día (2009; 2014) y Cuando la forma del día desvanece (2016).













