Los besos no se borran...
La melancolía que siento al recordar esos primeros besos nacidos de un amor genuino solamente la comparo a lo que siento cuando vivo la experiencia estética de un amanecer. Los amaneceres tienen una química distinta a cualquier momento del cielo. Son tenues pero profundos, será porque vienen de un momento de tremenda obscuridad. Pienso lo mismo de aquellos besos, nuestros labios guardaban algo que jamás volveremos a encontrar en otros universos; aquellos besos esperaban un despertar, esperaban amanecer. Pero así como todos los placeres de la vida que son efímeros, aquellos besos no son más. Ya no existen mas que en la memoria de mi cuerpo. Sólo hay una manera de volver a sentirlos tan vívidamente. Cada vez que escucho I Trawl the Megahertz es como si estuviera otra vez ahí, cayendo por ese abismo que es el amor sin querer evitarlo. Cómo me gustaría poder engañar a mi memoria corporal...
Repeat after me: happiness is only a habit...















