“Qué barbaridad... Luego hay quien cuestiona la pérdida de fe... Con noticias como esa, ¿quién va a tener fe?
Debemos sostenernos a cualquier fe, atarnos a una fe incluso inexistente si hace falta, pero en los momentos amargos es muy difícil tener fe en Dios, aunque no dejemos de creer en él, aunque seamos religiosos.
Yo también hubiera huido de Limerick si hubiera tenido la oportunidad que tuvo ese niño... Aunque a ese pequeño le negaron la oportunidad que la vida le dio.”
—Michael Andoni














