Carta nº ....
Sujetaste mi mano aun estando lejos de mi, limpiaste mis lagrimas y calmaste mi ansiedad con tus palabras, me enseñaste a ser fuerte y superar mis miedos, te alegrabas de mis triunfos y me abrazabas en mis fracasos.
Casi dos años después de tu muerte, sigo buscándote en mi camino, las heridas que dejaron personas de mi pasado ya no duelen, después de tu muerte sentí y conocí el dolor verdadero. Ese dolor se me calo hasta los huesos y no me dejo respirar por mucho tiempo.
Me he convertido en una persona casi sin sentimientos, después de tanto tiempo con heridas abiertas.... Solo quiero ser feliz, pero a veces tampoco lo consigo. Y te recuerdo.
Intento despertar cada día y acordarme de tu voz, de tu sonrisa y de esos ojitos color miel, de como solías decirme ‘’ despierta ya estoy aquí’’.
Muchos de los que no entendían de nuestra amistad.. ahora me preguntan por ti. Por como logramos querernos hasta el alma si vivíamos a cientos de kilometro, yo les cuento nuestra historia con una sonrisa en mis labios y el nudo en la garganta.
Por que tu fuiste en mi: felicidad, amor, compañía, aun estando a cientos de kilómetros.
Quizás algún día pueda vivir sin ti, por ahora solo quiero vivir con tu recuerdo.
Te amo hasta tu eternidad mi gran amigo, te llevo en mi.











