Suro
(Mikel Gurrea, 2022)
No es un mundo para idealistas, es muy fácil caer en contradicciones. El reto de nuestra época volátil es conseguir transformar las intenciones en hechos. A menudo nos consideramos mejores personas de las que realmente somos y la línea que nos separa de convertirnos en aquello que aborrecemos es más sutíl de lo que creemos.
Además la vida rural no es tan idílica como la pintan (muchos habitantes de ciudad hemos soñado con ella durante la pandemia), ya que es dura y puede recrudecer tensiones latentes. Y por último, ojo con la tramuntana, que, según la creencia popular, enloquece a la gente. Una pareja urbanita empieza con entusiasmo una nueva vida en un enclave rural, pero no tardan en aflorar las diferencias y los conflictos entre ambos (y probablemente su verdadero yo, hasta entonces escondido bajo capas de buenismo) y pronto se demuestra la imposibilidad de escaparse de los males de nuestra sociedad capitalista: clasismo, racismo, explotación, relaciones de poder. Excelente debut de Mikel Gurrea. Film incómodo y duro como la corteza de los alcornoques pelados que nos enseña con detenimiento. De ritmo ágil y suspense creciente. Nos regala algunos planos maravillosos, que subrayan la distancia emocional progresiva de la pareja. La interpretación de los protagonistas es sólida, en particular la de Vicky Luengo, extraordinaria.
















