Estoy haciendo lo mejor para los dos
Mike Weiss x OFC (America)
-Simplemente creo que la casa tendría que quedármela yo- se quejó la señora sentada frente a ti
-Pero la compramos juntos- replicó el hombre
-Estaban en gananciales ¿No?- cuestionaste cruzándote de piernas y buscando los documentos. Ambos asintieron- Entonces si no llegan a un acuerdo, la casa se vendería y la mitad para cada uno.
-Tiene razón, Macy, la mitad
-De acuerdo- resopló la mujer levantándose la silla y agarrando su bolso- La avisaremos cuando sepamos nuestra decisión- el hombre siguió los pasos de ella y se levantó de igual forma abandonando la habitación delante de su todavía mujer.
Suspiraste cansada, odiabas manejar los divorcios, lo tuyo eran los problemas de capital. Organizaste los documentos colocándolos por carpetas con diferentes numeraciones y las colocaste en su respectiva balda, colocaste papeles sueltos y abriste el cajón del escritorio para guardarlos, viste que en el cajón había un paquete de plástico transparente que contenía jeringuillas y una mini-probeta con un líquido amarillo
La ira corrió por tus venas a la velocidad del rayo, agarraste con furia las jeringuillas y saliste de tu oficina disparada, entraste sin llamar y cerrando con un portazo tras de ti.
Posaste con fuerza la bolsa de tus manos sobre su escritorio. Él la observó y en cuanto se dio cuenta de lo que era, se levantó del sillón como si tuviese un resorte
-Eeem, pue-puedo explicarlo- empezó a tartamudear, levantaste la mano pidiéndole silencio mientras te frotabas la cara caminando de un lado a otro
-¿Qué hablamos Mike?- cuestionaste mordiendo tu labio inferior- Te está matando, ¡te estás matando!
-E-en realidad lo qu-iero dejar pero....-suspiró, observaste como le temblaban los hombros- No puedo
-¿Como que no puedes?- preguntaste señalando con la mano- ¡Claro que puedes, mucha gente lo ha hecho Mike! ¡Te estás perdiendo muchas cosas de la vida!
-¡Y gano otras muchas también joder!- gritó exasperado acercándose a ti
Reíste sarcásticamente- ¿Ah si? Dime, solo dime ¡¿Qué coño ganas metiéndote esta mierda por las venas?!- agarraste la bolsa y se la balanceaste frente a su rostro- Solo quiero una respuesta- susurraste
-Un escape de la realidad- musitó, dando un par de pasos hacia atrás
-No hace falta eso- suspiraste acotándote la garganta- para escapar de la realidad cielo, hay muchas formas
-¿Cuáles?- susurró desesperado
-Puedes viajar, empezar algún tipo de curso...N-no sé ¡nunca he tenido que desintoxicarme ni salir de mi realidad!- elevaste tus brazos sobre tu cabeza, él los agarró y los bajó, subiendo delicadamente sus manos hasta tus hombros y mirándote a los ojos
-Entiéndeme, tengo un problema- susurró, observaste como su labio temblaba y su respiración se volvía errática
-No, tu no tienes el problema, lo tengo yo, por haberme casado con alguien incapaz de valorarse e incapaz de valorar lo valioso que le rodea- apartaste sus manos de tus hombros y negaste con la cabeza- Quiero el divorcio Mike
Mike miró el suelo y parpadeó un par de veces, levantó la cabeza y empezó a negar efusivamente
-No, no, no, ni de broma, America no pue-puedes hacerme esto, te necesito....Eres mi todo
-Mike- Dijiste en un suspiro- Si yo fuera tu todo, no te harías eso, créeme. Me iré a casa y guardaré un par de cosas, mandaré a mi hermano a por lo demás ¿si?- él negó
-No te vas a ir, ¿m-me vas a dejar? ¿Ya está?
-No, ya está, no. Estoy haciendo lo mejor para todos. Te dejo libre y me hago libre a mi- lo señalaste y te señalaste respectivamente según las palabras salían de tu boca- Porque cuando amas a alguien más que a tu propia vida no puedes verlo destruirse












