Los pixels de la comisura de la boca de esta foto de Edmundo se modificaron mientras yo los observaba. El resultado-abstracción fue una sonrisa-guiño.
¿Qué lo produjo? ¿Mi intención? (¿mis deseos de ver algo así suceder?) ¿Lo produjo Edmundo, en comunicación conmigo?
Que existe la posibilidad de que la mente modifique la materia ya lo sabíamos en esta casa. Justamente Edmundo ha sido testigo de cómo yo he movido precisamente pixels: he cambiado más de una vez con la mente el ícono de una foto de su posición horizontal a su posición vertical. El efecto se ha producido tras un proceso de contención de la intención. Es como si le pusieras una compuerta a una corriente de agua, hasta que la presión de esta derriba la compuerta, la abras tú con la mano o no la abras. (Sería oportuna alguna analogía sexual también). En concreto yo he estado sentada frente a la pantalla del ordenador con el plan de cambiar de dirección el ícono de una foto, pero no lo he hecho, manteniendo la intención pero centrando mi acción en un intercambio lingüístico con Edmundo. Ahí la intención siguió su curso. [Lo mismo me ha pasado con Skype (tengo la intención de llamar a alguien pero me dedico a otra cosa, sin apartar mis pensamientos del acto inminente de llamar, hasta que escucho el soniquete del programa marcando el número de la persona)].
Otro tema es relación entre intención y grado de conciencia.
Otra cosa es el estatus de materia de un pixel.
Otra cosa más es el concepto de mente en caso de que esta pixelación la haya producido Edmundo.