Fotografías tomadas el 24 de abril de 2021 en la frontera internacional San Ysidro - Tijuana.
Durante ese día, un grupo de migrantes provenientes de El Salvador, se reunió en la frontera de Mexico - Estados Unidos para pedirle al presidente estadounidense, Joe Biden, asilo político. Niños, mujeres y hombres llevaron pancartas y se plantaron diciendo que no se irían de ahí hasta que tuvieran respuesta.
Esto entorpeció la línea peatonal y de automóviles, provocando que los ciudadanos americanos tardaran más de tres horas en poder cruzar al país vecino. Pero esto no solo molestó a ese grupo de individuos, sino que enfureció a los trabajadores mexicanos que venden alimentos, souvenirs, entre otras cosas, en la famosa línea. Estos alegaron que los migrantes arruinaban sus ventas y que no iban a dejar que se quedaran más tiempo estorbando.
Los medios de comunicación estuvieron presentes cuando los trabajadores de la línea les pedían a gritos, manotazos y uno que otro golpe que se retiraran los salvadoreños. Estos decían que no se irían, pero fue hasta que, supuestamente, un mexicano golpeó a un niño migrante que las madres de familia optaron por retirarse para no poner en peligro a sus hijos.
Mientras recogían sus pertenencias, gritaban que los mexicanos eran unos traidores por no apoyar su causa. En el piso había mucha basura que los trabajadores tuvieron que recoger, pero esto no fue causa de molestia porque ya habían cumplido su objetivo: el retiro de los migrantes.
Hombres y mujeres trabajadores de la línea fronteriza gritaban y aplaudían con alegría debido a su triunfo contra los migrantes. Los policías estadounidenses solo se quedaron en su lugar, haciendo un muro humano para evitar que algún salvadoreño tratara de cruzar, pero jamás emitieron palabra hacia un latino. Los ciudadanos americanos que hacían fila para entrar a Estados Unidos solo murmuraban que los migrantes solo traían problemas porque alentaron la entrada al país vecino.
Fue un momento de tensión muy grande, puesto que no se sabía que esperar de las personas. No importaba que hubiera niños, los enfrentamientos pudieron agravarse, sin embargo, no fue así y no pasó a mayores la situación. Otro grupo de migrantes se encuentra en El Chaparral, otra entrada a E.U.A. ubicada en Tijuana. Tienen meses esperando respuesta para el asilo político.
No se sabe qué pasará, ni cuándo. Solo se espera por el bien de todos que la situación mejore y no resurja alguna confrontación.