Everybody likes to compare Thragg and Freddie Mercury, but I think a better candidate will be Mitch Grassi.
I mean, yea he's little, but the 'STACHE-
(Also the facial structure.)
seen from Israel
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Everybody likes to compare Thragg and Freddie Mercury, but I think a better candidate will be Mitch Grassi.
I mean, yea he's little, but the 'STACHE-
(Also the facial structure.)
doodle/mitch #illustration #drawing #painting #mitchgrassi #pentatonix #doodle https://www.instagram.com/p/CkhZ-nRPUMI/?igshid=NGJjMDIxMWI=
I love this art so much i had it for aloooooooong time❤
Pentatonix en el Teatro Vórterix: la invencibilidad del pop
Pentatonix se presentó por primera vez en la Argentina con un show sold out en el Teatro Vórterix. Dueños de un estilo muy particular y de una capacidad de ejecución envidiable, estos norteamericanos dejaron en claro que son mucho más que un fenómeno ideal para las redes sociales. Crónica de una noche en la que el pop volvió a mostrar su condición de campeón invencible.
El de Pentatonix es uno de esos shows de los que es imposible retirarse con sentimientos negativos. Sin importar las preferencias personales en cuanto a lo musical, es innegable que Scott Hoying, Kirstin Maldonado, Mitch Grassi, Matt Sallee y Kevin Olusola son cinco artistas llenos del talento y de la energía más puros que puedan existir dentro del universo de la canción. Luego de cobrar fama tras ganar de forma arrolladora la tercera temporada de “The Sing-Off” ocho años atrás, es evidente que el recorrido hasta este presente exitoso ha sido tan vertiginoso como agradable para este inseparable grupo de amigos.
Los hechos no mienten: diez discos de estudio, nueve giras entre locales y globales, tres premios Grammy, una notable cantidad de certificados de oro y platino y de canciones que llegaron a los primeros puestos de las listas más importantes del mundo y un lugar muy bien ganado dentro de la cultura pop contemporánea. Si bien se puede sostener que el formato es muy similar (en realidad, cuasi idéntico) al que llevó a la cima del mundo a los protagonistas de la extinta “Glee”, es igual de cierto que Pentatonix se ha desmarcado de dichas comparaciones al complementar sus habituales covers individuales con medleys muy complejos y una extensa lista de muy buen material propio.
En el marco del “Pentatonix: The World Tour”, la banda norteamericana llegó por primera vez a la Argentina para probar su fórmula delante de un muy exaltado público que, de manera lógica, fue muy heterogéneo en cuanto a edad y gustos musicales. Fórmula que es ideal para las redes sociales –sobre todo para Instagram y YouTube– pero que requiere de la máxima precisión sonora y de la absoluta concentración en el detalle para poder ser trasladada con eficiencia al gran escenario. La antesala de su presentación estuvo sazonada por la calidez y la potencia emocional de una Chiara Parravicini que aprovechó la ocasión al máximo: acompañada por una guitarra electroacústica y otra eléctrica, la ex Soy Luna presentó su primer disco (‘Wilder’) con una fuerte impronta entre country y folk rock con variados guiños a los años ’60.
Sin perder siquiera un segundo, a la hora anunciada, las luces se apagaron para dar lugar a la euforia absoluta. Bajo un clima por completo festivo y muy colorido, Scott, Kirstin, Kevin, Mitch y Matt saltaron a las tablas a pura adrenalina; de la mano del techo-funk (“Daft Punk”), del soul y el góspel (“Sing” y “High Hopes”, la segunda de Panic At The Disco!) y el chill out latino (“Havana”, de Camila Cabello) convirtieron al Teatro Vórterix en un karaoke por completo enloquecido. La dinámica vocal y física exhibida por los cinco protagonistas demostró ser excelente, alternando entre sí a la perfección las tres voces principales con las bases y ritmos creados a pura tracción de sangre.
Sorprendidos genuinamente por el ruido y la pasión argentinos, los norteamericanos bajaron un poco las revoluciones con la calidez progresiva de “Can’t Sleep Love”, para luego dar paso a “Evolution Of Pentatonix”, cruza entre medley y mashup donde recorren varias de las canciones que los hicieron saltar a la fama. En otras palabras: un repaso de variados géneros y estilos musicales que van del foxtrot a la ópera, pasando por el soul, el rap, el dark pop y hasta el canto lírico tradicional, quedando en evidencia su elogiable versatilidad y elasticidad.
La versión literalmente a capella de “Imagine” fue uno de los puntos más épicos y movilizantes de la noche, uniéndose las cinco voces en lo más alto y trayendo de vuelta ese espíritu por completo crudo y apasionado que siempre los caracterizó. Segundos más tarde, el descanso colectivo llegó merced del esfuerzo individual: el solo de beatbox y cello de Kevin fue una verdadera delicia auditiva, operando siempre desde la base del tema de apertura de “Game Of Thrones” y encontrando el momento justo para desatar una tormenta plagada de matices ambivalentes y texturas oscuras.
Aprovechando las cuerdas, los cinco músicos ejecutaron una lograda versión de “Shallow”, incluyendo sobre el cierre una sutil referencia a “Bad Romance”. Pie más que perfecto para la transición hacia un pequeño mashup entre “Cracked” y “Natural Disaster” que recordó al intenso y liberador clima que se vive en las iglesias negras de los Estados Unidos a puro góspel y soul, aportando Pentatonix un poco más de densidad con una performance escénica difícil de olvidar.
Matt y Kevin tuvieron un momento en solitario en el que volvieron a demostrar que son el corazón de la banda: su sing along incluyó los estribillos de “Stand By Me”, “Sweet Caroline”, “We Will Rock You” y “Old Town Road”; una elección acertada y también un reflejo de que lo suyo –sea con su material o con el de otros artistas– siempre tiene que ver con el reflejo de la evolución natural de las cosas. Hecho que se pudo confirmar durante “Evolution Of Ariana Grande”, un perfectamente coordinado –consiguiendo que lo que debería ser disparejo, suene como una unidad indestructible– viaje por sus primeras canciones pop más lavadas hasta su actual trabajo más cercano a la black music originaria.
Ya pasadas las diez de la noche, su interpretación de “Bohemian Rhapsody” y el diálogo entre el pop post-2000 y la world music presente en “On My Way Home”, se encargaron de encender por última vez a un público que no estaba dispuesto a retirarse. La intimidad de “Run To You”, en la que las voces en soledad dibujaron un cielo estrellado, se vio amplificada por la profundidad épica de “Hallelujah”, dando así por finalizada una noche en la que el pop volvió a demostrar que –sin importar sus eclécticas formas– la soberanía global es suya. Al César lo que es del César.
Crónica: Rodrigo López Vázquez Fotografía: Brian Rappaport
Mitch
Please just date........
Who else wants them to date so badly?
When someone says they don’t like Pentatonix