La felicidad es sencilla
Hace unas semanas alguien que aprecio mucho me decía que ser feliz es complicado, a lo que mi respuesta casi automática fue “ser feliz es sencillo,lo difícil es tomar las decisiones que te hagan feliz”.
Suena como un trabalenguas,lo sé;pero en verdad es exactamente como lo veo.
Es tomar esa decisión de salir de lo que nos es cómodo,de empezar a ver las cosas con otros ojos.
Muchas veces,como en mi caso, es necesario que se nos presente un episodio difícil para cambiar nuestra forma de ver la vida.
Desde pequeños somos entrenados para ver el vaso medio vacío,no es culpa de nadie;el mismo medio nos va formando de esa manera.
Nos vamos acostumbrando a aceptar lo que se supone que nos toca,en vez de luchar por lo que queremos.
En el momento que entiendes que fuiste creado para ser feliz y que vale la pena luchar por ello,es cuando empiezas a ponerlo como prioridad.
Es en ese momento cuando empiezas a cerrar las puertas que ya no te llevan a ningún lugar;sin importar el nombre que tengan.
Cuando entiendes esto,empiezas a disfrutar de las puestas de sol,del café recién colado,de la sonrisa de un niño.Ves cada segundo de tu vida como el único que tienes,porque realmente así es.
Al final de cuentas,la felicidad no es un destino,es una forma de viaje; no puede depender de lo que te rodea,tiene que salir de ti.
Tomar las decisiones no es nada fácil,pero vale la pena cada minuto.El asunto está en atreverse y ver lo sencillo que se vuelve a partir de ahí.
Hay una sola persona responsable de mi felicidad,esa soy yo.















