se despertó sin casi hacer ruido y se marchó antes de las 7 de casa. fue directa a la casa de apuestas y aunque perdió más dinero del que ganó, pudo recoger en la casa de empeño su reloj. durmió en su descanso para recuperar las horas perdidas y cuando su turno acabó, se fue directa al restaurante. viendo que la rubia ya estaba en su mesa, se dirigió con una gran sonrisa. “¿llego muy tarde?” miró el reloj, para que viese que lo llevaba puesto y se inclinó para darle un beso y sentarse en la mesa, las ojeras le llegaban hasta los pies. “¿has pedido ya el vino?” // @aphrotitts













