Tiene su encanto el que a veces no se encaje en ningún lado, que no pertenezcas a ciertos lugares porque estos son extraños y tienen malas vibras.
Muchos podrán pensar que es soledad, que lo solitario ya es innato y que seguramente es horrible estar así.
Diré que no necesariamente es así, hay mucha belleza en la paz, la calma y el estar sola. Se va uno conociendo tan bien que es difícil ya engañarse a una misma. Empiezas a optar por hablarte claramente y sin rodeos, a aceptar, soltar, fluir y te das cuenta de que con la única persona que siempre cuentas es contigo misma.
Leregi Renga














