Estoy hecha en blanco y negro, altibajos, curvas y baches. Sobretodo baches.
En mí no hay término medio, o me olvidas o acabas odiándome.
23 años y hace 20 deje de encontrarle sentido a esto que todos valoran.
“No soy yo” me repito casi a diario.
Pero la verdad es que sé que soy yo, alejo todo y a todos, soy egoísta, orgullosa y descaradamente mentirosa. ¿Pero cómo no serlo? Ni siquiera yo aceptaría algo abierto y hecho trizas por dentro.
He hecho cosas realmente malas intentando recuperar un poco de mí, lo que un día fui o lo que pude haber sido. Pero uno no puede darle vida a algo que ya está podrido.
- Lo negaré todo y bromearé sobre ello.










