…Después de tantos años, a veces me digo que todavía no sabes que te quiero. Quizá sea mejor. Porque así procurarás gustarme diariamente. Y yo no te conoceré nunca. Los que se quieren más son los que no han acabado de descubrirse, los que nunca acabarán. El día en que sepas a ciencia cierta cómo soy y qué soy, estaré perdido. Guárdame siempre un pedazo de tu alma. Multiplícate. Que la mirada de tus ojos hoy no sea la de ayer - y que siga siendo tu mirada. Que en tus labios haya palabras nuevas cada vez, para decir la misma cosa. Que tú -¿ya ves?- que toda tú seas la misma siempre, pero distinta a cada hora. El amor es esa variedad dentro de lo uniforme. Un gesto, una palabra, una caricia nueva. Yo te sé de memoria, pero el día en que no ignore nada tuyo, te perderé totalmente. Y ahora, gracias a Dios, siento que me falta mucho por conocerte
Cartas a Chepita -Jaime Sabines











