Ese nudo en el estómago
Cualquiera que lleve el suficiente tiempo opositando entenderá a qué me refiero hoy.
¡Buenas compañeros de arduoso camino! ¿Arduoso? No siempre fue ni será así, va por rachas, ¿verdad?
No es fácil dedicar tu vida exclusivamente a cumplir un sueño tan incierto por una parte y tan palpable por otra. De repente, aparecen miedos desconocidos: al sobrepeso, al no lograr correr la última a 1'30", al 4,9. A tantas situaciones nuevas y únicas de las oposiciones que a veces tienes que parar solo para volver con más fuerza, de esto cualquiera que lleva el tiempo suficiente conocerá.
En una situación así me he encontrado yo estas últimas dos semanas, desde que hiciera un simulacro de las pruebas físicas en las que lo clavé, 30 puntos y súper contento de haber conseguido superarme a mí mismo en 3 de las 4 pruebas. A partir de ahí todo ha sido un poco regular hasta ahora: ayer volví a entrenar como siempre, con mejor mente y mejor ánimo de cara al día 8 de abril, día de mi prueba de fuego (de la cual contaré todo tipo de detalles al día siguiente aquí).
Aun con “buenas puntuaciones” en las pruebas, estoy muy nervioso y esto ha hecho mella en mis últimos días. No os dejéis poner fuera de juego por los nervios o las ansias de que llegue el día ’D’, todo llegará y, cuando llegue, seréis los mejores si es lo que habéis entrenado. Ahora toca volver al día a día de controlar el tiempo que queda para que todo termine o para que todo empiece, llevarlo con tranquilidad será otro prueba más de la oposición, otra más que no sale en el BOE.
Cada vez están más cerca las demás pruebas, no os olvidéis preparar todas adecuadamente en este sprint final, alguien tendrá que marcar la diferencia, ¿no?
¡Un abrazo luchadores!














