“De la obra, cabe destacar La pirámide y lo divino: convertida en pitonisa, abierta, donde vivirían los inmortales. Donde sueña y es soñada. Un espacio vivido y percibido por cargas simbólicas que resultan de contextos culturales y se hacen presentes a través del subconsciente de las personas. La consideración de la imagen mental y la dimensión espacio-temporal en un verdadero reflejo del espacio objetivo. La posibilidad en cierto sitios de acceder a nuevas realidades, donde cabe señalar una idea de utopía”.
José Castañ, “attention éveillée“ (atención despierta). 2017. Broche, acero, latón, plata, cristal y pintura acrílica. Foto: Brigitte Pougeoise.
PARIS EST UN PRÉTEXTE 2017. PERFORMANCE









