Pídeme que vuelva, dime que me quieres de vuelta en tu vida y que esta vez será por siempre. Prometo no poner “peros” del pasado, de amarte y quererte cada día que estemos juntos, de cocinar lasaña (porque se que te encanta) contigo abrazandome por detrás. Prometo serte fiel y besarte las rodillas cada vez que te caigas, pero, mi amor, pídeme que vuelva y te juro que me quedare contigo tanto como sea necesario, como sea posible, que te voy a respetar hasta las más absurdas decisiones. Sólo quiero saber que nos cepillaremos los dientes como pareja en su vida conyugal y que resolveremos nuestros problemas como niños que se perdonan porque el amor en común es más valioso que cualquier capricho. Yo te prometo mi eterno amor, mi fidelidad, mi pasión, mi cuerpo, mi alma. Pero, mi amor… por favor ¡Pídeme que vuelva!












