"What's the difference?" I asked him. "Between the love of your life, and your soulmate?"
"One is a choice, and one is not." - Tarryn Fisher, Mud Vein. ✨
seen from United States

seen from Greece
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from United States

seen from Netherlands

seen from Canada
seen from United Kingdom
seen from United Kingdom
seen from United Arab Emirates
seen from Türkiye

seen from Malaysia

seen from Romania
seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Netherlands

seen from United Kingdom
seen from United Kingdom
"What's the difference?" I asked him. "Between the love of your life, and your soulmate?"
"One is a choice, and one is not." - Tarryn Fisher, Mud Vein. ✨
PISCORPIO #4 SHOT
Esocrpio: Hombre
Piscis: Mujer
Era noche/tarde, el atardecer poco a poco se convertía en nubes oscuras y brisas que congelaban los rostros de las personas callejeras. El grupo de amigos caminaba de regreso a su casa después de un día productivo en su colegio.
La pequeña y única chica en el grupo de cuatro, al igual que los anteriores días, se la pasaba en un “rincón” escuchando las conversaciones y chistes que hacían sus compañeros. Ella reía, no hablaba mucho porque prefería escuchar. En ciertos momentos se añadía al diálogo, para dar ideas, pero no pasaba de ahí.
Los demás compañeros de su curso se despedían de ellos brevemente, éstos caminaban rápido para descansar en sus hogares, sin embargo, aquel grupo caminaba lento, disfrutando un poco más de las anécdotas del día. Pero este receso pasaba rápido, en un parpadeo ya estaban en el punto de separarse. Era hora de despedirse.
—Escorpio, no te olvides de pasarme la tarea, por fa’. —Dijo Aries
—Que sí. —Respondió.
—Bueno... nos vemos mañana, muchachos. —Terminó Virgo.
—Adiós, Piscis. —Ambos chicos se despidieron de la chica con un beso en la mejilla, mientras que entre ellos con un simple choque de puños. Los dos por su camino, uno por la derecha y otro por la izquierda.
Mientras que los dos restantes que eran vecinos, tenían que pasar unas cuantas avenidas para llegar a su destino.
El silencio perduró un poco, a la chica le era un tanto difícil relajarse y ser ella misma cuando la presencia del otro estaba presente. Éste era un poco serio, intimidante y “duro” con las palabras, por lo que ella tenía que pensar bien lo que decía para no parecer tonta y superficial ante los ojos de él.
Y peor aún cuando ese chico le gustaba tanto.
Para no parecer aburrida decidió empezar un nuevo dialogo. —¿Y... ya hiciste el trabajo de filosofía?
—Si, ya lo terminé. —Caminaban por la acera luego de atravesar las avenidas.
—Qué suerte, yo todavía no lo he hecho y sinceramente tengo mucha pereza en hacerlo. Pero no me preocupo, todavía estamos a principios de año, tendré tiempo de recuperar después.
El chico rió breve.
De nuevo el silencio.
Dentro de sus corazones sabían bien del porqué de aquella incomodidad. Sencillamente el chico ya sabía de los sentimientos de la chica hacia él, aunque en su momento no dio respuesta, supo que había lastimado a la menor.
Un amor no correspondido pensaba ella.
Se había distanciado un poco del grupo, todo era más incómodo en ese instante, ya no quería ir de regreso con el chico que le gustaba.
Realmente las relaciones cambian cuando los dos tienen presente sus sentimientos.
Pero no lo podía evitar del todo, ya que sus amigos se encargaban de que ella se fuera con ellos, como siempre. Entonces pensaba... “¿Qué podría decir para evitar acompañarlos?” Todo sería muy raro, no tiene una contraparte lo suficientemente aceptada, preguntarían cada vez más y ella no quería responder...
Se iban acercando cada vez más a la casa del mayor, la cual era la primera parada de ambos, ya que la casa de ella eran unos metros más adelante.
Piscis melancólica, pensaba en todos aquellos momentos en los que se imaginó una relación con Escorpio, un mal hábito que tenía desgraciadamente, aquel hábito que tantos momentos tristes le traía por ilusionarse con cosas que jamás pasarían, pero era tan necia que aún esperanzas tenía.
Sintió un nudo en su garganta, recuerda la vez en la que confesó todo, en como al llegar a su hogar se desplomó en los brazos de su madre porque se sentía insuficiente, las inseguridades habían regresado, las comparaciones, la envidia.
Pensaba que ya lo había superado, pero siempre hay alguna que otra recaída.
Divisó a unos cuántos pasos la puerta de la parada.
En este momento, la conversación cesó. Piscis estaba a punto de despedirse hasta que...
—Oye... Espera. —La detuvo. —Quería... quería hablar contigo.
Su instinto la alarmó, ya sabía de lo quería hablar, de aquello. No quería, no quería que le dijera porque la rechazaba.
—¿De qué? —Pero preguntó.
Escorpio suspira. —¿Es... verdad lo que me dijiste aquella vez?
La pisciana baja al instante su rostro sonrojado, intentado distraerse con su alrededor, pero era imposible.
—Sí...
Ya era hora de ser realista y madura, de asumir que a no todas las personas que nos gustan nos corresponderán, porque la vida es así, gustan de ti y a ti te gusta alguien más mientras que a esa persona le gusta otra.
Un ciclo sin fin.
Tenía aceptarlo.
—Pero esta bien, te entiendo, entiendo que no te gusto, sólo... quiero que las cosas sigan igual. —Continuó. —Que no tengamos esta incomodidad, quiero que al menos... seamos amigos.
El chico la escuchaba atentamente. No la podía ver a los ojos ya que ella trataba de evitar todo contacto visual.
—Nunca te dije algo al respecto, Piscis... No te di mi respuesta, ¿verdad?.
¿Qué? Era verdad, el no había respondido, por lo que pensaba que la había rechazado con su silencio.
Confundida levantó su mentón, atenta.
—Quería que habláramos, pero desde ese día me evitabas y no tuve la oportunidad, sólo hasta hoy. Tuve que persuadir a Aries y Virgo para que te insistieran en acompañarnos.
—¿Qué-...? —Fue interrumpida.
—Piscis tú... tú también me gustas.
Sus ojos se observaban con intensidad, con preocupación, con felicidad.
Las manos de la chica empezaron a temblar al igual que sus piernas.
—¿En... en serio?
Escorpio sonrió. —Sí. —Dijo moviendo su cabeza.
Los ojos de Piscis se humedecieron, de nuevo aquel nudo en su garganta. El chico se preocupó. —¿Qué pasa?
—No es nada...
Al fin, al fin su fantasía se hacía realidad. Al fin estaba viviendo aquello que era amor, un amor correspondido.
El primer amor.
Y se sentía tan feliz que lloraba.
Repentinamente abrazó a Escorpio fuertemente. Reposó su frente en el pecho de éste.
—¿No me mientes?
Conmovido respondió. —Claro que no. Piscis, es verdad, me gustas.
¡Dios! ¿Estaba en un sueño?
—Entonces... —Limpió sus lágrimas y lo encaró. —¿Sí?
Al momento sus pensamientos se unieron, nunca hubo necesidad de palabras, ellos se entendían telepáticamente.
—Sí.
Y con aquella respuesta ambos se abrazaron felices.
El chico dejó en su casa a la chica que le gustaba y terminaron su encuentro con un primer beso tímido.
Ambos al llegar a casa, con una sonrisa en sus rostros y retorciéndose de alegría en sus camas, pensando en el otro.
Al fin se había hecho realidad.
...
¿Saben qué es lo peor?
Que en realidad esto es una fantasía.
Y no...
Esta no se hizo realidad en mi realidad.
Sólo es real en la realidad de mi mente...
Qué envidia, ¿no?
...
Fantaisie Mentale
Aunque lo observemos y sepamos que le han pasado muchas cosas en la vida, siempre habrá una parte suya que sea encantadoramente inocente.
Piscis
Me demostraste que eres una gran persona, desgraciadamente te hicieron y te hacen bastante daño. Por eso quieres cambiar pero realmente no eres así. Espero que en un futuro te des cuenta de lo mal que estás al querer esos cambios porque alejas a personas que realmente te amamos. Y si es que nos volviéramos a ver sé que no será en vano. Siempre te querré por la sencilla razón de que me dejaste ver quien eres, me dejaste conocerte aunque tu no te hayas dado cuenta. Pero eso no importa, eres una persona que vale mucho la pena y sería un gusto acabar a tu lado. Para que crescamos juntos, acompañándonos, dejándonos llevar por buenos sentimientos, apoyándonos en buenos y malos momentos pero siempre unidos.
Realmente estoy enamorada de ti, te aprecio bastante mi Ojitos bonitos...
Y si no estamos destinados, espero y conozcas alguien que te haga muy feliz, eso al menos me mantendrá tranquila. Te Quiero 💙
Combersacion de mujer escorpio y chico piscis conociendose 😭😭😭😭😖😖🙏🙏🙏🙏 porfissss , por cierto TE AMO !! Tu blog es ta sdadassdaas
Holaaa y gracias <3Aquí tienes tu beia coversacion:
Narra Escorpio:Estaba caminando por el instituto con mis libros, viendo a todas las personas que había, viendo que estupidez o genialidad hacían.Iba tan distraída que me choqué con alguien.-Escorpio: Mira por donde caminas, idiota.- Él se levanto y me tendió la mano para que yo me levantara.-Escorpio: Pff, puedo levantarme sola.
-Piscis: Solo…Déjame ayudarte, ¿Si?-
-Escorpio: Me hubieras ayudado mejor si no me hubieras chocado.-
-Piscis: Esta bien, perdón.-
Me paré y sonreí orgullosamente.
-Piscis: Pero tu también no te fijaste, perdóname.-
-Escorpio: Anda a cagar.- Con eso dicho, me voy, pero él me agarra del brazo.
-Piscis: ¿Cómo te llamas?-
-Escorpio: Maria Magdalena de la Fiores Nevadas, listo, chau.- Camino y el chico me vuelve a tomar del brazo.- Eh, che pesado.-
-Piscis: ¿Que? Si soy bien livianito :3.-Sonrío de un lado.- Me llamo Piscis, ahora, enserio, ¿Como te llamas?.-
-Escorpio: ¿Que persona podría odiar tanto a su hijo y ponerle de nombre “Piscis”?-Reí.-
-Piscis: Tu te llamas Escorpio, así que no digas nada.-
-Escorpio: ¿Cómo sabes mi nombre?-
-Piscis el stalkeadorsito: Ems… Chau :3- Y se fue…
Espero que te haya gustado 7w7, no fue la gran cosa, pero lo que vale es la intención :u
LaChicaVirgo
Aplausos por esta conv.(?
PISCORPIO #3 SHOT
Escorpio: Hombre
Piscis: Mujer
Aquel escorpioano agarraba la muñeca de la pisciana con algo de brusquedad, la halaba a su antojo. La chica se resistía, pero la fuerza del hombre y sus tacones inestables, le hacían imposible resistirse en adentrarse a ese callejón al lado de la discoteca en la que estaban anteriormente.
—¡Escorpio! ¡Oye! ¡Agh! ¡basta! —Decía quejándose. —¡Me haces daño! ¡Suéltame!
El chico finalmente soltó la muñeca de la chica cuando habían llegado al final del callejón. Él respiraba rápido, estaba alterado, demasiado, sus pensamientos no lo dejaban en paz. Caminaba a su alrededor intentando calmarse, lo cual no resultaba.
—¿Qué te pasa? —Preguntó ella. Agarró con sus pequeñas manos y bruscamente las mejillas del chico. —Mírame. ¡¿Qué mierda te pasa?!
—¿Qué mierda te pasa a ti?, más bien. —Respondió irritado. —¡Dejando que ese maldito te tocara así! —Escorpio empuja a Piscis haciéndola golpearse en la pared.
La chica se queja por el dolor en su espalda. No sabía que más hacer, siempre soportando estos episodios, sin decir nada, pero todo explota al final.
Piscis estrella su mano en el rostro de Escorpio, dejando una marca al instante. El chico se sorprende y la voltea a mirar esperando respuesta. —¡¿Por qué actúas así?! —Le grita. —¡Sólo estábamos bailando! ¡No pensé que se fuera a sobrepasar! —Su voz se hace más temblorosa. —Pero tú... haces un show delante de todos... me empujas, me gritas, como si yo fuera la culpable...
—¿Y qué hacías bailando con ese imbécil? —Su enojo estaba creciendo aún más. Esto no terminaría bien.
Piscis se sorprende, su novio era imposible. —Ser posesivo conmigo no funcionará en ésta relación, Escorpio. ¡No significa que por bailar o estar con alguien que no seas tú, te voy a engañar o algo parecido! Me conoces, sabes que no haría algo como eso...
El chico se queda callado, mirando al suelo, con sus puños apretados que sus nudillos se marcaban.
—Sé que tus relaciones pasadas fueron difíciles para ti, que hubieron muchas que te engañaron y que es tu simple naturaleza por la cual actúas de esta manera. Pero te he demostrado muchas veces que te amo y que jamás te engañaría con alguien más... Trato de entenderte, te juro que lo hago. Pero... cada vez más... parece que no me amas. —Los ojos de la chica poco a poco se cubrían con lagrimas que terminaban en el mentón de ésta. Escorpio al oír su llanto se alarmó, nunca le había gustado que su chica llorara y menos por culpa de él.
—Piscis...
—Si no me tienes confianza... será mejor que lo dejemos aquí...
Escorpio se alarmó tanto que detuvo a la chica con sus manos, impidiéndole irse. La había cagado... De nuevo...
Reposó su frente en la curva del cuello de la chica y la abrazó hacia él, fuertemente. —Perdóname... —Pidió. —Perdóname por actuar así, realmente trato de contenerme, de calmarme, pero me es difícil cuando veo a un idiota encima tuyo. —Se agarraba más fuerte a ella. —Trataré de mejorar, de controlar mis impulsos, pero por lo que más quieras... no me dejes.
El llanto de la chica seguía, porque por más que quisiera, no podía, no podía dejarlo.
—No lo hagas por favor... —Su voz suplicante se rompía. —Te necesito...
—Y yo igual... —Respondió ella. Él levanto su rostro para verla, sus ojos se conectaron. —Jamás lo haré...
Ambos sonrieron de felicidad y acabaron esta horrible pelea con un beso necesitado, el cual siempre arreglaba todos sus conflictos.
Fantaisie Mentale
PISCORPIO #2 SHOT
Escorpio: Hombre
Piscis: Mujer
Advertencia: Contenido un tanto sexual.
El teléfono suena, vibrando de por medio. La chica lo agarra y se lo lleva a la oreja después de tocar el botón de “contestar”.
“—Estoy abajo, abre.”
Dice la voz detrás del aparato. —Ya bajo. —Responde ella y cuelga.
Reposa el móvil en su mesa de noche y sale apurada de su habitación. Baja las escaleras de su casa y abre la puerta principal, de ésta se ve poco a poco la figura de un chico con una media sonrisa en su rostro, sin revelar sus dientes, sus labios sólo se curvan.
Tan frío como siempre.
—Hola, bebé. —Dice el mayor al verla.
—Hola, amor. —Responde la mencionada. La chica pasa sus brazos alrededor del cuello del chico, éste la abraza por la cintura lentamente, mientras que un cálido beso acompaña los movimientos.
Se separan segundos después. —Sigue. —Dice ella invitándolo a pasar dentro. Se toman de las manos seguido cuanto la puerta fue cerrada. Continúan caminando a la habitación de la chica.
—¿Tus padres? —Pregunta él.
—Trabajando. —Suben las escaleras. —Oye, ¿sabes algo de Géminis?
—¿Por qué?
—Es que le he escrito pero no me contesta.
—Hace días la vi con Capricornio, esos dos deben tener algo.
—¿Ellos? Vaya... Nunca me lo imaginé.
Para este momento de plática, ambos ya estaban dentro de la habitación. La pisciana cierra la puerta detrás de ella, mientras que el chico se sienta en su cómoda cama.
—Bien... ¿Quieres hacer algo? —Opina él. —Podríamos ver una peli, o salir al parque, o dormi- —El chico no pudo terminar la frase ya que unos labios estaban posicionados en los suyos, no lo vio de imprevisto ya que estaba distraído.
La chica coloca sus brazos por segunda vez en el cuello del otro, intensificando aún más el beso, él por su parte posicionaba sus manos en la cintura de ésta haciendo leves movimientos por su espalda. Piscis se sienta en el regazo de Escorpio, con sus piernas en cada lado de la cadera de éste.
Él sin soltar su cintura y ella entrelazando sus dedos en el cabello contrario. Sus labios en sintonía, sus lenguas se tocaban envolviéndose entre ellas circularmente con una capa de saliva cubriéndolas, cada vez más intenso.
El ambiente era único.
Varios minutos transcurrieron, ambos calentándose poco a poco con el calor del cuerpo contrario. Algún que otro gemido que soltaba accidentalmente la chica.
Poco a poco se fueron separando, pero era difícil cuando estaban juntos, querían más, era una atracción que jamás se desvanecía.
—¿Eso.. eso quieres? —La intensa mirada de Escorpio se había nublado, con su cabello despeinado, con su respiración acelerada, sus labios rojos, se veía tan... salvaje. La única persona que lograba colocarlo en ese estado, era ella y sólo ella. —¿Quieres jugar? —Preguntó esperando el consentimiento para lo inevitable, para lo que estaba apunto de ocurrir.
Los ojos de Piscis brillaron aún más, un escalofrío recorriendo su espalda, adrenalina, emoción.
La chica agarró el rostro del chico y besó sus labios de nuevo, introduciendo su lengua en la cavidad bucal contraria, se entrelazaban ambos miembros salivosos para que a lo último culminara una mordida en el labio inferior por parte de los labios femeninos.
El consentimiento había sido aprobado con aquel acto.
¿Por qué tanta emoción?
Fácil.
Simplemente las noches de sábanas revolcadas con Escorpio eran únicas.
Pero lo que pasó después está censurado.
Ups...
Fantaisie Mentale
PISCORPIO #1 SHOT
Escorpio: Hombre
Piscis: Mujer
La chica estaba apunto de salir de su casa, apurada, llegaría tarde de nuevo a su clase. Arregló por última vez su cabello con un tanto de frizz, frente al espejo vio como sus ojos aún parecía somnolientos, era increíble que una persona como ella se acostara a dormir temprano y se levantara tarde. ¿Por qué su sueño es tan pesado?
¡Ay! Pero es que las sábanas son como una paraíso, un placer culposo.
Bajó las escaleras rápidamente, agarró su bicicleta y se dio cuenta de que ésta había amanecido pinchada. ¡Qué gran suerte!
—¡Maldición! ¿Otra vez llegando tarde, Piscis? — Se dijo a sí misma. Corrió de nuevo por las escaleras pero esta vez agarró su tarjeta de autobús y salió disparada de su casa. Corriendo de nuevo pero esta vez hacia la parada.
El condenado bus estaba apunto de parar. ¿Sus piernas lo lograrían? Corrió tan rápido como pudo, haciéndole señas al conductor para que se detuviera, el hombre la esperó amablemente.
Entró al bus y pasó la tarjeta por la registradora, el torniquete se aflojó y pudo pasar dentro. Otra vez el autobús estaba un poco vacío. “¡Súper!” Pensó.
El auto dio un par de paradas y en una de esas un cuerpo se sentó a su lado.
La curiosa Piscis se volteó, para ver a su “acompañante” pero se sorprendió cuando vio el rostro de éste.
Su rostro era hermoso, era un chico pelinegro, pálido, su cabello lograba caer en su frente, despeinado, sus ojos felinos eran hipnotizantes, acompañados por unas cejas pobladas, con orbes de color negro por igual, su nariz respingada iba al compás con aquella quijada sobresaliente y esos labios finos un poco rosados.
Era el chico más guapo que había visto jamás.
Él no se comparaba con alguna fantasía que había tenido en la vida.
El instinto del chico hizo que volteara, una mirada lo observaba con intensidad sin embargo trataba de disimular, fallando en el intento ciertamente.
Vaya... Era una chica... Linda.
Sus mejillas se pintaban de un color rosa y el reflejo de sus ojos en el vidrio de la ventana del autobús reflejaba emoción.
Qué graciosa.
Sinceramente, muy pocas chicas le habían logrado interesar en verdad, generalmente las chicas que le pedían su teléfono celular no lograban entrar en sus expectativas, por lo que las dejaba avergonzadas con la verdad en la cara, tenía un carácter singular.
Pero esta chica... le inspiraba un poco de curiosidad.
Realmente no encontraba las palabras para definir aquella rara sensación.
En pocas paradas tendría que bajarse del automóvil.
¿La volvería a ver alguna vez más?
No quería perder aquella sensación, quería más, descubrir que era ese misterio en el aura de esa chica de secundaria con cabello despeinado y zapatos sucios, tendría que darse prisa.
A pesar de que ella lo miraba a través del vidrio disimuladamente, estamos seguros que ella no daría el primer paso.
Su timidez la carcomía.
Por lo que el pelinegro decidió caminar primero.
—Oye. —La llamó. Ésta volteó preguntándose si el llamado era para ella. —¿Cómo te llamas?
La chica al oír esa frase, se preguntaba si en verdad estaba pasando o sólo era otro de sus sueños incumplidos.
—P-Piscis... —Desvió sus ojos, la mirada del pelinegro era intímidante.
—Soy Escorpio. ¿Podrías darme tu número?
Y con ese encuentro empieza una bonita y extraña relación entre un pez y un alacrán.
Los siguientes shots de piscorpio no tendrán un orden consecutivo de este primer encuentro, puede que haya algunos que si tengan concordancia.
Fantaisie Mentale~