Ocho
Los cipreses anuncian la muerte del sol en el horizonte;
Una de sus flechas apunta directa a mi corazón
mientras corta con preguntas el vacío que nos separa.
¿Quién osó perturbar la paz de esta tierra virgen y salvaje?
¿Quién mató a mis ciervos y desperdició su carne?
¿Qué alma pusilánime creyó estar a la altura de una divinidad?
¿Has olvidado acaso quién te ayudo en el parto, quién alivió tus dolores?
No atravesará tu pecho mi punta, hace tiempo abandonaste el mundo de los vivos.
Hay penas más tormentosas que la aniquilación,
¡Continúa tu camino! Vaga eterna, sin derecho al olvido.
( Julio 2018)
#poemaroto








