La importancia de las proteínas mal plegadas
"Estimados miembros de Akasha Comunidad:
Ha sido extraño ver cómo quedan en evidencia, poco a poco, aquellas cosas que desde hace más de año y medio se dijeron en diversos foros, y que lamentablemente no fueron escuchadas. Más que generar ganas de decir "se les dijo" a quienes han querido ver a estas inyecciones como la salvación de la humanidad, me genera tristeza por las implicaciones que podrá tener para algunos de los inoculados.
A inicios de 2021, moderé el programa piloto (debut y despedida) "No peca aunque incomode" para la televisión de mi universidad (TVUAQ; https://www.youtube.com/watch?v=g3P_olueOcQ ). La idea era tener a dos personas con posiciones contrastantes para que pudieran exponer sus argumentos de distintos temas. En ese primer y único programa, aceptaron participar el candidato a Doctor Arturo Liñán y la Dra. Roxana Bruno, y discutieron la seguridad de las inoculaciones (recuerden que en ese tiempo apenas estaban comenzando a aplicarse).
Una de las muchas cosas que se hablaron durante el programa fue el riesgo del desarrollo de enfermedades priónicas como consecuencia de las inoculaciones COVID. Lo mencionó la Dra. Bruno, y (lamentable pero predeciblemente) algunos académicos con variable grado (en algunos casos, prácticamente nulo) de conocimiento sobre el tema de los priones, se burlaron de ello. Por supuesto que no ofrecieron argumentos de por qué les parecía irrisorio; solamente dijeron que "no tenía caso siquiera comentarlo de lo absurdo que era".
El asunto es que no es absurdo. Antes de explicar el porqué, es menester recordarles que las enfermedades priónicas se caracterizan por ser ocasionadas por la presencia de proteínas que están mal dobladas. Tardamos décadas en poder comprender que algunas enfermedades contagiosas, como la 'enfermedad de la risa, o Kurú', scrapie, la 'enfermedad de las vacas locas', y Crutzfeldt-Jakob no eran ocasionadas por ningún virus, bacteria, hongo o protista, sino por proteínas mal dobladas y que logran 'convencer' a otras proteínas semejantes a que se doblen igual de mal. Fue un descubrimiento tan importante que acabó dando un premio Nobel a dos investigadores. Los priones ocasionan una patología llamada encefalopatía espongiforme, que es una manera muy rimbombante de decir que el cerebro se vuelve como una esponja, es decir, se llena de huecos. No hay inflamación ni ninguna otra respuesta inmune observable, ya que no se trata de algo 'foráneo' sino de algo que nuestro cuerpo reconoce como propio, así que no busca controlarlo ni destruirlo. Al fin y al cabo, si ustedes ven a su mejor amigo muy encorvado, igual lo reconocerían como su mejor amigo y no pensarían que se trata de alguna persona desconocida, ¿cierto? Pues, le pasa igual a nuestro sistema inmune. Entonces, se va destruyendo el cerebro, se forman placas de agregados "amiloides", y no se da cuenta nuestro sistema inmune para poder frenar ese proceso. Por eso se trata de enfermedades fatales (y no hablo de 0.2% como COVID, sino de prácticamente 100% de letalidad). Enfermedades como Alzheimer's, Parkinson's, Huntington's y Esclerosis Lateral Amniotrófica se caracterizan por la formación de placas de agregados amiloides por la presencia de proteínas tipo priónicas. Estas pueden ser transmitidas entre células de diversas formas, permitiendo que el daño se vaya diseminando en el organismo afectado, y ocasionando neurodegeneración.
La Dra. Bruno, durante su intervención en el programa hizo referencia a un estudio que fue publicado por Tetz y Tetz (en ese momento estaba como un pre-print, pero ahora ya está publicado en la revista científica Microorganisms (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8878784). En ese estudio reportaron haber encontrado un dominio (parte de una proteína) tipo prion en la proteína Spike de SARS-CoV-2 que no estaba presente en la proteína Spike del primer SARS-CoV (que apareció en el año 2002). Ellos sugirieron que parte de la neuropatogenia de SARS-CoV-2 podía deberse a este dominio priónico.
Hoy quiero compartir con ustedes esta publicación muy reciente (16 de agosto, 2022), en revisión actualmente por la revista MDPI, escrito por Seneff y colaboradores. El artículo se titula (traducido del inglés) "La proteína Spike de SARS-CoV-2 en la patogenia de las enfermedades tipo priónicas" (https://www.authorea.com/doi/full/10.22541/au.166069342.27133443/v1). Los autores vuelven a explicar la relevancia de ese mal-doblado de las proteínas para las enfermedades neurodegenerativas, y presentan la evidencia disponible a la fecha de que la proteína Spike de SARS-CoV-2 contiene secuencias características de proteínas priónicas.
Es tremenda la implicación, ya que, como bien dijo la Dra. Bruno a inicios de 2021, las inoculaciones basadas en la proteína Spike (todas menos dos), ya sea que nuestro cuerpo la genere luego de recibir instrucciones (como Pfizer, Moderna, Astrazeneca, Janssen, Sputnik, Cansino) o que nuestro cuerpo reciba Spike (como Novavax) conllevan el riesgo del desarrollo de estas patologías. Seneff y colaboradores explican algunas de las rutas por las que estas proteínas podrían distribuirse en el cuerpo y describen las consecuencias biológicas posibles, incluyendo enfermedades neurodegenerativas, además de los efectos de la proteína Spike en la coagulación, inflamación y resistencia a la insulina. También explican por qué sería mayor el impacto con la proteína Spike vacunal que con la proteína Spike de la infección natural. Los mecanismos propuestos por Seneff y colaboradores podrían ayudar a explicar la inusualmente alta cantidad de eventos neurológicos que están ocurriendo en personas inyectadas, lo que ya ha sido compartido aquí en varias ocasiones. Además, recuerden que las inoculaciones que se aplica la gente con la intención de prevenir la infección por SARS-CoV-2 no previenen dicha infección, incrementan el riesgo de tener COVID (ver https://t.me/akashacomunidad/1790), así que el riesgo de tener enfermedades priónicas neurodegenerativas asociadas a Spike es aun mayor en inoculados.
Algunos seguirán burlándose sin contar con una comprensión o conocimiento mínimo al respecto. ¿Qué le vamos a hacer? La ignorancia es persistente, al igual que el miedo, en muchos. Sin embargo, me parece fundamental que los médicos (neurólogos, internistas, y médicos en general) conozcan este estudio y comprendan sus implicaciones. Con un puñado de médicos que se permita leer y pensar en la relevancia de esa información para sus pacientes, estaremos un pasito más cerca de poder frenar la aplicación de las dosis de estos productos (y de las prometidas nuevas versiones) de forma masiva. Ustedes, médicos, son quienes han estado recomendando estos productos a sus pacientes. Podrá parecerle broma a algunos imaginar un cerebro que parezca esponja, pero les aseguro que una enfermedad neurodegenerativa no tiene nada de broma.
Espero que les sea de utilidad esta información y les mando saludos, Karina AW
P.D.
Me quedé pensando en lo que escribí hace unas horas, y si quieren conocer más sobre priones, les recomiendo que vean la sección correspondiente en la clase https://t.me/akashacomunidad/632.
También quiero aclarar que se han publicado dos reportes de caso de personas que desarrollaron Creutzfeldt-Jacob (una enfermedad priónica) durante la pandemia previo a la administración de las inoculaciones (ver https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32681865/ y https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8765092/) y hay reportes de enfermedades priónicas desarrolladas ya en 'periodo vacunal', que los autores proponen que se asocia a la acción de Spike en infecciones naturales.
Por ejemplo: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35786166/, donde el afectado fue un hombre de 40 años, previamente sano, y https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9294798/, en un hombre de 70 años.
Ambos reportes adjudican a COVID la enfermedad priónica neurodegenerativa, pero no hacen ninguna referencia al estado vacunal de los pacientes, y dado los mandatos de vacunación en los países (Israel e Italia) en los que se realizaron los reportes de caso, y a su edad, es altamente probable que lo hayan estado).
Espero que esta información complemente su comprensión del riesgo que representan las inoculaciones estimuladoras de la producción de una proteína con características priónicas."