Tenía sobrinos, tenia una carrera en proceso, un cuarto con una biblioteca, tenía tiempo, alegría, pasiones , tenía vida...
Y que me queda ahora? Nada, o mejor dicho casi nada, solo mi perro, mi Ghost. El es lo único que evita que me tire del puente o me empastille para ya no despertar.
Despertar en las mañanas es una tortura, me aplasta la rutina, ver las mismas caras, responder al saludo falso e hipócrita de las mismas personas todas las mañanas. Ya no siento nada, veo tele sin mirar, oigo musica sin escuchar, leo sin comprender, como sin sentir. Estoy en piloto automático todo el día. No veo la hora de dormirme y ya no despertar es en todo lo que pienso....











