La Radio Antigua
En la estancia vacía y silenciosa, una radio antigua descansa en paz, olvidada por el tiempo y su prisa, sueña con volver a emitir su voz.
Pero su misterio no está perdido, aún mantiene su magia y su esplendor, pues en sus ondas hay un hechizo que envuelve el ambiente en su calor.
Su música llega sin pedir permiso, y nos cautiva con su melodía, nos transporta a un lugar impreciso, en el que todo es amor y poesía.
La radio antigua es un tesoro, que nos regala lo que nunca muere, la pasión que late en nuestro pecho, y la ternura que nos hace querer.
Por eso hoy la rescatamos del olvido, y la hacemos vibrar con su sonido, para revivir aquellos momentos, en los que su magia nos envolvía en un cuento.
¡Oh, radio antigua! Que con tu encanto, nos haces soñar con el pasado, y nos invitas a vivir el presente, con la pasión de un amor eterno y ardiente.












