En una tormenta, la tripulación no debe pensar en ahogarse
Los lugares de trabajo usualmente pueden ser estresantes por sí solos, pero cuando se añaden las presiones externas a la ecuación, como cuando las recesiones o crisis golpean, la combinación puede ser explosiva. El problema que esto trae es que, cuando los empleados andan con el ánimo bajo, el compromiso sigue el mismo camino. Este panorama sombrío abre la puerta para la depresión, la ansiedad y el miedo por la seguridad laboral. Esto a su vez trae aparejado una baja en la productividad, crece el ausentismo, y la apatía se hace presente en todos los estamentos. La calidad se resiente tanto en productos como en servicios y atención, la facturación se complica por las quejas de los clientes y se produce una reducción de ingresos y/o de las ganancias. La performance disminuye considerablemente cuando la gente vive su día a día con miedo durante un lapso prolongado, y siente que no hay una verdadera seguridad en el empleo para ellos, independientemente de lo bien que realicen su tarea. Realmente un negro panorama… Es trabajo del líder cambiar esto, y prevenir males mayores, por lo cual, no puede quedarse quieto. Hay muchas cosas que puede hacer, pero aquí van algunos métodos sencillos para mantener a los empleados motivados y apaciguar sus temores durante los periodos de incertidumbre y crisis: Trabajar para mejorar el clima y bajar el nivel de ansiedad en la organización En estos casos no se puede dejar algo tan crítico librado al devenir de las cosas. Un buen clima se puede crear a partir de ser totalmente frontal acerca de los retos que se tienen por delante, pero con una visión optimista sobre las oportunidades que estos retos traen. Hablar de equipo y de que están todos en el mismo barco, ayuda mucho. ¡Hiper-comunicar! Tanto las buenas como las malas noticias deben ser comunicadas en todas las oportunidades y formatos posibles, buscando para las malas noticias en forma previa, la manera de reducir el impacto de las mismas en la empresa u organización. Enrolar al personal en la gran tarea de arreglar lo que no funciona Estén donde estén en el escalafón y tengan las responsabilidades que tengan. Hacerlos sentir parte importante de las mejoras y compartir los objetivos permitiendo las propuestas, puede motivar mucho a los empleados. Seguir leyendo el post en:












