Quisiera hacerte saber qué me encuentro en una constante aflicción. Quisiera poder escapar dé está pesadilla que tiene por nombre "Incertidumbre". Es sumamente complicado poder estar tranquilo esperando qué, vuelvas, que regreses y pueda continuar escribiendo nuestra historia de tu mano y que esos ojos marrones me quiten el sueño cada noche, qué esa intensidad de color de tus bellos ojos me hagan soñar sin la necesidad de dormir y me despejen de éste mundo de locos como bien lo dice Shakespeare.
No tiene poco que decidiste ponerle pausa a nuestra relación, así es pedir un tiempo... Claro que teníamos discusiones como cualquier pareja, teníamos muchísimas cosas por mejorar en lugar de pensar sí querer estar o no estar, de continuar o rendirse. ¿Sabes? No estoy dispuesto a dejarte ir, te sigo teniendo presente en mí mente y mi corazón no deja de amarte tan descarriladamente como la primera vez.
Sigo creyendo que eres la mujer más hermosa, linda, indeleble e inteligente. Quizás tú decisión no fue la más inteligente, te conté como fue mi pasado y dijiste que nunca me harías algo igual... Te fuiste, ¿Ahora en que creo si solo creía en tí, en nosotros? Cuando intenté que te quedarás mostrando tus promesas, pactos y juramentos qué se mantienen en unos malditos puntos suspensivos "..." Sé qué aún no está todo definido, porqué sigo teniendo la esperanza de que volverás y querrás hablar las cosas y continuar.
Te hago una invitación, deja de lado el orgullo, el ego, la soberbia y sobre todo la indiferencia. Muéstrame o mejor dicho sígueme mostrando esa bella sonrisa que se plasma en la comisura de tus labios y en la estruendosa y tan hermosa manera que se te enchinan los ojos al sonreír. Demuestra que aún ése amor que considerabas el más grande, y en lo personal desde tu perspectiva el mejor de todos.
No tardes porfavor, siempre juntos aunque permanezcamos lejos en estos momentos. Juntos hasta el final, ¿Recuerdas?