Nice to meet you again... My lady.
*Dejo el tintero sobre el escritorio. Los reportes cada vez eran más frecuentes con respecto al flujo de energía que provenía del Abyss hacia Reveille... Si las cosas seguían así, los Baskervilles deberían de intervenir y tomar cartas en el asunto de manera deliberada y de seguro algo precipitada si las chains comenzaban a aparecer de la nada, en busca de un contratista para solventar su volátil vida en el mundo real.
Suspiro mientras exprimía su sien con una mano y con la otra tomaba su pluma para comenzar a redactar su respuesta. Doug y Lottie estaban haciendo bien su trabajo pero aun así, no podía evitar sentirse algo preocupado. Tamborileo sus dedos sobre el pergamino que llevaba diez líneas recién y dio paso a Vincent, quien traía el té de la tarde*
-Lame zapatos... -comenzó a decir con algo de suavidad y arrastre en sus palabras, mientras veía al rubio sirviente dejar cerca de su brazo aquella delicada taza, llena de la humeante infusión- Dile a Lottie que su reporte estará en unos minutos... –murmuro mientras observaba el humo de la bebida elevarse hasta su altura – Y aún no respondí la carta... de la muchacha...
*Bajo la mirada ante el pergamino en blanco que se hallaba escondido entre los demás del trabajo. Había prometido escribirle pero... las palabras no brotaban de él en ese momento*
-Vince... -Llamo al rubio mientras revolvía su té con algo de lentitud.
*Realmente estaba algo preocupado por aquella niña. No sabía de ella desde aquella vez que se encontraron en Reveille, de pura casualidad, cuando ni bien se había asentado en la ciudad. Suspiro mientras se volvía a tomar un sorbo mientras su sirviente aguardaba frente a él. Le miro despectivo, aun con la taza sobre sus labios y le fulmino con la mirada*
-Sino tienes nada que hacer, hazme el favor de desaparecer... de mi vista- Le arrojo la cuchara al rubio, quien con agilidad le esquivo y solo se quedo en su lugar haciendo una reverencia con una sádica sonrisa en sus labios, mientras le explicaba a su amo sobre el arribo de esa tarde hacia la mansión.
*Se quedo mirándole ante sus palabras y se levanto de su asiento y en primera instancia, se acerco al enorme ventanal que daba hacia la entrada. En efecto, la diligencia que no esperaba ver, allí estaba. Miro hacia un lado, fulminando con la mirada al Nightray frente a el*
-No debo darte la orden, ¿verdad? – Inquirió con algo de fastidio mientras corría las cortinas, dejando a oscuras el despacho – Esto debe ser una broma – se dijo a si mismo dirigiéndole una corta mirada a aquel pergamino que aun, estaba sin tocar.