Mar 19, 2020
Despiertos en ti respirábamos bajo el cielo que perdura en nosotros. Sin pena, sin fiebre entonces, sin esta pesada sombra del día, poblado y distinto. Oh luz, claridad lejana, aliento vehemente: vuelve tus ojos inmóviles, claros, hacia nosotros. La mañana que pasa es oscura sin la luz de tus ojos. .












