Tiene que ser sincero, esos lugares no son de su agrado. Por supuesto que un par de copas le vendrían bien después de un día pesado en el trabajo, pero liberar estrés con una “mujer” no esta en sus principios. Detesta tener que ver a una mujer como un objeto sexual.
Pero si bien se ha negado, al final sus amigos lo arrastraron a la fuerza. Bebe de su copa, mientras mira su móvil como si hubiera algo interesante en el, no quiere regresar a ver a aquellos que ya pidieron por compañía.
Quiere que el tiempo pase rápido, quiere regresar a su casa a dormir, y entre tantos pensamientos, una dulce voz le llama, que le incita a levantar la mirada para declinar la invitación que le están haciendo.
--- Lo siento, no estoy interesado en-- ...... ---
Pero es la belleza hecha persona que tiene enfrente, que le ha quitado la voz.