Había dicho todo lo que había podido sacar, o más bien, me habían sacado todo lo que veían de provecho de la boca. Recordaba como los interrogatorios eran cada vez más intensos y trataban de no hacerme tanto daño, e igual yo jamás me oponía a decir con certeza todo lo que ocurría bajo los techos de aquel hogar que rechazaba como uno mismo.
Me negué a aceptar la cruda realidad que significaba la inminente muerte de mi padre. No quería ver su cabeza estancada en un palo, por mucho que lo odiara y resintiera la muerte de mi madre, no podía simplemente hacer algo tna inhumano. Solo escuché que Jeff fue quien se encargó de eliminarl como Dios mandaba y en vez de llegar a casa envuelto en sangre y dolor él había venido a ver cómo llevaba la situación.
Aun quedaba el asunto de la limpieza de los peces más pequeños dentro de aquel hogar, sin embargo, habia dejado de ser un real problema cuando habia escuchado como la organización se encargaría de ellos, yo, por lo mientras, me encontraba aun refugiado en la casa de Jeff. Llevaba mi cabello suelto, nos pantalones cortos pegaos y una playera que no me pertenecía, me pregunté cuándo debería comprar ropa para mi pero la misma pregunta quedo al aire al darme cuenta que me gustaba la comodidad que me ofrecía las prendas de Jeff junto con su aroma.
Me aproximé hasta la ventana de la sala con mucho cuidado y esperando por el regreso del anteriormente mencionado me quedé sentado viendo por la ventana, recargado sobre la madera de la misma y con la cabeza de lado muy inocentemente inclinada.
Se podía ver mi cuerpo carente de cicatrices en cualquier otro lugar donde no fuerala espalda y en alguunas ocasiones tenían a confundirme con una señorita pero hasta ahora nadie había tocado mi cuerpo, o no se habían atrevido a hacerlo, de una manera para nada insana. Tomando en cuenta que, justo ahora, yo solo confiaba en Jeff, el hecho de pensar que alguien más llegara a tocarme podría hasta producirme nauseas.
Era extraño como entre sueños el único nombre que salía era el del chico que, hasta ahora se había hecho cargo de mi y que en un futuro posiblemente me echaría de su casa.