No le pareció demasiado guapo pero se sintió cautivada, sin poder evitarlo, por sus facciones duras y por la claridad de sus ojos miel. Era dolorsamente guapo y no debía tener mas de veinte años.
“Se supone que los príncipes no tienen que ser atractivos. ¡Son criaturas quejumbrosas, estúpidas y repugnantes! Pero este..., este... Que injusto de su parte pertenecer a la realeza y ser guapo al mismo tiempo”











