Estoy ansiosa, realmente ansiosa, puede que mi boca no se pronuncie, no objete, ni se inmute a decir algo, pero mi corazón y alma gritan por todo mi cuerpo y te piden a gritos que no te vayas, que no nos abandones, que sigas aquí, juntico a mi. Pero descubrí el porque nada de lo que estoy sintiendo te lo digo y es por el simple hecho de que no puedo ser egoísta, no puedo decirte lo realmente agobiada que me siento al aceptar que te vas, lo deprimida que estaré sin ti y lo triste que me hace saber que durare tanto tiempo sin ti. Todo este tiempo hemos hablado de como te sientes, de como lo vamos a hacer, de como vas a vivir, de como tu esto y de como tu aquello; pero sólo por hoy no pensé en ti, pensé en mi, en como me sentía y como iba a sobrellevar toda la situación, hoy fui egoísta y envidiosa; pero dime como no serlo si me dejas, te vas, sin mi, a muchos kilómetros lejos de mi, a horas de viaje de donde estoy, como pretendes que siga feliz como siempre, si lo único que hago es pensar en eso, como de verdad, como? Pero debo seguir, continuar y pretender que todo va a ir bien, que va a funcionar, que va a servir, que fue la mejor decisión, que todo es positivo y que será mejor en un futuro. Pretendamos que todo lo que escribo sí va a funcionar y espero de verdad, de todo corazón que no me equivoqué y sí funcione.