' nunca tuve una relación, en el ámbito de lo romántico no soy necesariamente bueno tampoco. aún así, rescato una: cuando era humano solía tener una rival académica. al principio, me caía horrible, solíamos pelear todos los días acerca de cualquier cosa donde no siempre tenía la razón. eventualmente, fuimos creciendo y esa irritación por ella se tornó en otro sentimiento, me terminó gustando demasiado para alguien que competía con mi primer lugar. comencé dejando flores en su escritorio, luego dulces bajo el admirado secreto. cliché, ¿no? pero esa niña robaba mis pensamientos, tanto que no podía concentrarme. al final del año escolar, terminé por decirle... ah que la reacción en su rostro fue increíble, que me confesó que era ella quién dejaba leche de banana en mi escritorio todos los días. resulta que entre tanta competencia terminamos con un crush del tamaño de tailandia. ese día nos besamos hasta quedarnos sin aliento en su habitación, ese mismo día lo terminé todo. no podía dejar que me distrajera de los exámenes de universidad y ella se iría a una escuela en londres. '