Soltamos la lengua con los creadores de SOMOS LENGUA
Somos Lengua es un documental sobre hip-hop en México. El más notorio, si no es que el único, así de sencillo, que busca entrelazar las diferentes motivaciones, aspiraciones y deseos de los raperos mexicanos desde Ecatepunk, a Guanatos, pasando por Monterrey, Ciudad de México y cuanto paraje donde se soltaran rimas exisitiera.
En medio de un tour de presentaciones con el festival Ambulante que estará rolando por el país hasta el 2 de junio y justo después de su proyección en el Vive Latino, pudimos sentarnos para platicar largo y tendido con el director Kyzza Terrazas y con su cercano colaborador en este proyecto, Feli Dávalos para que nos hablaran sobre el documental, su experiencia filmándolo, las implicaciones culturales del hip hop en México y su aceptación o rechazo en distintos círculos...
V66: Háblennos, para quienes no estén familiarizados de “Somos Lengua”.
Feli: Somos lengua es un documental sobre la práctica del rap en México y surgió a raíz de que Kyzza y yo nos conocimos que fue como en el 2012 y la verdad fue a partir de un dialogo que tuvimos, la idea era hacer la película y el resultado final fue 3 años después este documental que tiene como mérito que muestra una cantidad de gente haciendo rap que no se había mostrado en este formato, la visión personal de Kizza de lo que el quiso retratar que tiene mucho que ver con el título “somos lengua” que es un poco la relación que pudo haber con el lenguaje a través de una practica que no es asociada a eso pero tiene una importancia en la vida de las personas como un agente de cambio, una vía de autoconocimiento que seria algo como asociado a la expresión o a la palabra y es un poco lo que intenta retratar la peli.
Kyzza: Coincido con todo lo que dice (Feli) y en parte por lo primero que estaba diciendo, si es verdad que las películas o muchas películas surgen de conversaciones, ya sea cuando la estas haciendo, cuando la piensas o cuando la estas terminando, lo mismo un documental que una ficción entonces en efecto fue tal cual como lo define Feli, yo en realidad quería conocer un poco mas de la escena por que quería hacer una película de ficción (todavía la quiero hacer) que es la segunda película que vamos a hacer Feli y yo a futuro, yo había oído de él por amigos en común y pues le escribí “oye guey- ¿qué onda, quiero saber más de qué pedo con el rap”.
V66: Tú, Kyzza, vienes de un “background” más punkarro en ese sentido...Tu primer largometraje “El lenguaje de los Machetes” va mucho más en esa temática ¿no?
K: No sé, son cosas que uno se va construyendo a lo largo de la vida pero a mi el rap siempre me ha gustado, desde la primaria, si bien no es algo en lo que soy muy versado en términos históricos o de cultura si es algo que siempre me ha acompañado y tengo mis “totems” raperos; entonces pues de ahí venia mi interés, esas ganas de hacer una película con un rapero. Desde el primer momento en el que Feli me empezó a enseñar cosas pues yo me prendí, nos vimos y ahí comenzó la conversación. Le dije por que no hacemos un documental y así fue evolucionando el proyecto que durante algún tiempo fue una “chaqueta mental” y eventualmente nos cruzamos con el productor también lo impulsó y así se fue volviendo una realidad.
V66: En un país tan cerrado culturalmente al Hip-Hop como México; y viéndolo desde esta posición suya, mucho más intelectualizadas acerca de lo que implica la cultura hip-hop y el lenguaje ¿Que retos tuvieron para armar el proyecto?
K: Lo primero que dices es fundamental y creo que aun hoy con la película terminada lo experimentamos, de inmediato dices “una película de rap” y casi te ven feo, te ven hacia abajo y es verdad que no es sólo un problema clasista, es como incluso racista, por ejemplo con Rulo –Rulo David, director de Frente, legendario exlocutor de Reactor– que hicimos una entrevista y el me decía que en México en general hay un especie de prejuicio hacia la música negra, no por generalizar pero digamos en el mainstream…
V66: Está muy grueso el racismo y el clasismo, como el “double whammy” en México en contra de este genero en particular…
K: No es particular de México, hace rato que me preguntabas qué esta pasando con la película… es un película que evidentemente es sobre rap y hay rap, un chingo en la película y va de eso la peli. Pero sean programadores, curadores de cine, tu les dices eso e inmediatamente te encasillan, “hijole, es que es muy local el pedo”, no hay algo menos local que el hip hop, si hay algo global es esa madre, esta en todas las ciudades del mundo, Mongolia y Tabasco… entonces sin duda es algo muy importante y sí, creo que a la fecha estamos luchando contra esos prejuicios aun con la película que de alguna manera yo no vengo de la escena del rap, vengo más del mundo del cine y tenemos ciertas amistades y conexiones y uno va empujando a través de todo eso pero aun así es difícil, hay estos prejuicios.
V66: Ahora, del otro lado el prejuicio como rapero también supongo existe… No se qué tan sencillo fue para ustedes explicarle a los artistas el proyecto.
F: Funciona de manera bilateral, con algunas personas fué difícil el proceso… muchos raperos que no salen que no han visto la película también tienen opiniones de que es una película clasista, elitista y para mí es totalmente lo contrario pero si tu la ves y no tienes esos prejuicios es una película muy incluyente, hay raperos de varias clases sociales y de varios lugares del país, hasta de varios colores si lo quieres poner en esa dimensión de la realidad social mexicana que también es una realidad, para mi una de las lecciones más importantes que aprendí trabajando en este documental fue que en Mexico confundimos mucho educación con dinero y con color de la piel y son cosas que nos metimos sin querer haciendo esta película, el meollo de esta cosa y es algo que solamente una vez que se mostró al publico empezó a suceder eso en realidad por que a lo mejor la relación con los raperos si puede existir esta cuestión de una cierta frontera que no puedes pasar, “tu te vas a Ecapetec y yo me voy a la del Valle a dormir” y son dos mundos diferentes, si hay una circunstancia que quieras que o es un sesgo en la película.
K: Por un lado coincido con que hay este prejuicio hacia los dos lados sin embargo para mi quizá en gran medida por la presencia de Feli fue bastante fácil el acercamiento, creo que si nunca lo has hecho, si nunca te has enfrentado a alguien “diferente” a quien tienes que explicarle lo que quieres hacer tal vez te parezca muy difícil pero si lo has hecho un poco antes, también el cine es eso, explicarle eso a un actor, un fotógrafo lo que quieres que hacer… si tu tienes honestidad en ese sentido generalmente la respuesta es buena y obviamente hubo un proceso con algunos momentos difíciles pero Feli conoce a muchas de estas personas, eso nos abrió muy fácil las puertas pero también “la banda” cree que esa “banda” es más hostil de lo que es, en general fueron muy abiertos y muy amables y muy alegres, están muy felices de que alguien quiera ponerles una cámara enfrente y decir “cuéntanos que pedo contigo”.
F: Era muy cabrón como llevábamos la cámara y era muy claro que nadie había llevado una cámara de cine a ese lugar y era una sensación muy interesante en ese sentido… es un territorio virgen para el cine esto.
K: Territorio virgen para el cine pero al mismo tiempo una banda muy acostumbrada a la cámara.
V66: Que es jugar con una realidad que es completamente “ficcionada”, este enfoque tanto de documental como ficción que esta entrelazado, es una mezcla todo, no hay ficción sin realidad, también esta ficcionada (la realidad) hasta cierto punto...
K: Sí, incluso hasta en un momento me hubiera gustado empujar más lo que podríamos llamar ficción por que creo que es lo mismo, uno establece complicidades, relaciones…a partir de eso surgen cosas, puede ser una entrevista como puedes ser grabar a alguien con su familia y sus hijos, cosa que hicimos con un matrimonio en donde ambos son raperos, son muy chidos, son de Torreón: “Rabia Rivera” y “W Crónico” que es como un pionero y pues tiene dos hijos, estuvimos con ellos.
F: Es un rollo muy particular, la familia en el hip-hop.
K: Si por que de nuevo entramos a los prejuicios, si pues es fiesta y es como que el rock, drogas y es mucha marijuana pero pues todos tienen su vida, todos tienen que chingarle y le chingan un chingo, trabajan como locos, es una chamba de todos los días.
V66: ¿Siempre se pensó como documental?
F: Un poco sí, por que como surgió a raíz de esta conversación en la cual yo le mostré una cantidad de rap que Kyzza no conocía y entonces se sorprendió tanto que su reacción inmediata fue como “vamos a documentar esto” y otra cosa es que la película también va de como Kyzza conoció el rap en México y ahora el vato tiene un conocimiento muy vasto del rap en Mexico por que hizo la película y la neta es que quieras que no ya tiene relación de amistad con algunos de los raperos y de algun modo ya forma parte de este pedo.
V66: ¿Algún comentario final?
K: Ah una cosa, al principio del proyecto fuimos a pedirle dinero a Vans pero nunca nos dieron… nos dejaron de contestar el teléfono, hay que decirlo (risas).
V66: seguro llegaste usando otra marca de tenis, disfrazado de Run DMC, Kyzza…
Chequen el tráiler y búsquen la proyección más cercana a ustedes.















