{ Special Present for Gian's B'Day }
@xpastmemoriesx
I want to live like every breath matters You're not so far away Just hear me when I say...
Había estado planeando aquella sorpresa durante meses, aunque se fingía descuidado y muy poco interesado respecto al cumpleaños de Gian, fingiendo no recordarlo siquiera. La verdad es que era todo lo contrario. Le había tomado tiempo hacer todos los preparativos, lo más quisquilloso fue convencer a Bernardo para que colaborara con su pequeño teatro. Sabía que el de cabellos verdes le cobraría el favor con creces en el futuro, pero si era por el rubio, valía la pena ¿No? De acuerdo. Podía ser una condena insoportable en ocasiones, pero la mayoría del tiempo disfrutaba de él y su compañía, no lo negaba. Sin retrasos en la planificación, partieron desde Bari; tomando un ferry en la costa italiana rumbo a una misión que les habían asignado en otra zona costera a donde llegarían usando el transporte marítimo por considerarlo un método más seguro, rápido y conveniente. Al menos así debía creerlo Gian, quién estaría bajo su protección en esa ocasión.
I wanna love what you love I want to see what you see...
El viaje a través del Mar Mediterráneo fue un espectáculo indiscutible. Las aguas claras; donde incluso llegaron a vislumbrarse delfines surcando las olas en cierto tramo del trayecto era algo digno de ver en medio de un delicioso clima cálido. Para Luchino no era la primera vez con una experiencia como aquella, pero casi le pareció que lo era, pues su emoción resultó sinceramente atizada por el resplandor en los ojos ajenos; la expresión de su compañero destilaba la más pura alegría, no podía sino sentirse sumamente complacido por ello. Regalarle felicidad era su objetivo después de todo. Pasadas un par de horas en alta mar, Gian no despreció la idea de almorzar en aquél navío de lujo cuando se lo propuso; y sólo ahí pudo aprovechar la oportunidad de colocar un par de pastillas en su bebida. Quizás era un poco malvado de su parte tomar ventaja de la confianza ajena, incluso lamentaba hacerle perderse el paisaje por el resto del viaje, pero estaba totalmente seguro de que merecía la pena; por eso no podía dejarlo darse cuenta aún. De ese modo, una vez terminada la comida, no transcurrió mucho para que el sedante hiciera efecto. El más joven había quedado totalmente rendido en el mullido asiento, y Luchino no se apartó de su lado en lo que restó del viaje; cuidándolo mientras sonreía eventualmente al imaginar la impresión del contrario dentro de pocas horas.
I never knew how far that I could fall I can hardly wait...
Su destino era Grecia. Donde desembarcaron seis horas más tarde; en el puerto de la isla Míkonos una limusina ya los esperaba para recogerlos juntos con su equipaje. El mayor se encargó de transportar su más preciada posesión en brazos para subirlo al auto, ya que no había manera de que despertara por un buen rato. Les tomó otro par de horas llegar finalmente al destino final de aquél enigmático camino que permanecía desconocido para el rubio, a quien se le permitió descansar profundamente sin interrupciones toda la noche…
Now that I am here with you After all that I've been through I just can't live without The grace you gave to me...
El amanecer llegó con un esplendoroso cielo despejado. Luchino mantenía el cuerpo del durmiente entre sus piernas para que reposara contra su pecho, estando acomodados ambos sobre un amplio sillón chaise longue entre almohadas. Distraídamente jugaba alternando caricias entre los cabellos de su amante y por sus brazos desnudos; sumamente satisfecho de verlo lucir tan hermoso. Se había tomado el atrevimiento de asearlo y vestirlo con un chitón, una túnica de estilo griego, que se acomodaba en su esbelta figura con un cinturón dorado de tela sujeto en su cintura; la prenda no podía exhibirse de un modo más exquisito, pues su largo incluso llegaba a la mitad del muslo. Había complementado su aspecto con un delicado accesorio en un brazo. Posiblemente Gian podría disgustarse, o tal vez no, la incertidumbre le mantenía totalmente cautivado a la espera de que despertara, y apenas vio sus parpados temblar lo estrechó más cerca. Le besó tras la oreja, descendiendo por su cuello lentamente para después reír suavemente al notar como espabilaba perezoso.
I want a heart that burns like a fire in me
I want your light in my life...
— Justo a tiempo. — Le susurró al oído. Mordisqueándole el lóbulo por momentos, le instó a poner atención sobre la realidad. El sol comenzaba a alzarse majestuoso, desde la lejanía teniendo como escenario la visión de un mar fantástico, un azul impresionante. En aquella villa privada, el mayor lujo era sin duda el extraordinario panorama que se conseguía desde la terraza; acompañados por el sonido del agua fluyendo, proveniente la cercana cascada en la que culminaba la piscina a un lado de ellos. Refrescados por una brisa puramente natural de matiz salino. — Buenos días… Mi precioso dios. — Murmuró seductor. Porque ese día, Giancarlo era su Dios griego y el le obsequiaba aquél amanecer único. Entonces, le besó la mejilla con sumo afecto.— Buon compleanno, Gian. — Declaró con voz profunda, llena de emociones, cargada de pasión. Agradecía enormemente haber conseguido esos días, que disponían para gozar plenamente el uno del otro en medio de ese paraíso. Pero por supuesto, antes de dejarle disfrutar su regalo a plenitud; reclamó sus labios en un fogoso beso, necesitando entregarle ese último detalle, para que supiera cuanto lo amaba aún sin palabras. Justo en ese instante, Gian lo era todo, y deseaba con todo su ser que así fuera el resto de su vida.
Here I am
Forever with you.












