Pues nada
— Parece que tendré que ir solo al cine. ¿De verdad nadie quiere acompañarme?
seen from United States
seen from Italy

seen from Malaysia

seen from Paraguay
seen from Argentina

seen from United States
seen from Yemen
seen from United States
seen from Italy

seen from United Kingdom

seen from Spain

seen from United Kingdom
seen from Germany
seen from Italy
seen from United States

seen from Italy

seen from United Kingdom
seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from United States
Pues nada
— Parece que tendré que ir solo al cine. ¿De verdad nadie quiere acompañarme?
#2
— ¡Quiero ese camello! —exclamó observando a uno de los animales, el cual parecía un sobrepeso más que claro.— ¿Crees que podré llevármelo a casa?
Estaba caminando despacio, contemplando toda la maravilla arquitectónica que lo rodeaba en esa ciudad que conocía de pies a cabeza pero que nunca dejaba de impresionarlo. Pero su concentración desapareció al sentir que pateaba algo que definitivamente no era una piedra, y al bajar la vista confirmó que aquéllos efectivamente no lo era, sino que se trataba de un teléfono. Se agachó a recogerlo y miró a todos los compañeros que tenía delante de él pero ninguno parecía preocupado por un objeto perdido, por lo que desbloqueó el teléfono para verificar de quién era y, al identificar a la persona, se acercó con rapidez.--Oye.-- dijo mientras tocaba su hombro, --Creo que encontré tu teléfono.-- agregó mientras le devolvía el aparato que tenía la pantalla hecha trizas, --Lo siento, creo que fui yo cuando lo patee... Pero juro que lo repondré apenas pasemos por un centro comercial. Lo siento.-- concluyó con una leve mueca.
@FabrizzioSerratore: Ahora ¿a dónde debe ir uno en #AbuDhabi para distraerse un poco?
#3
Se encontraba justo delante de la poderosa Mezquita Sheikh Zayed. Eris miraba la estructura de la pieza arquitectónica totalmente embelesada. Era completamente impactante por sus dimensiones, pero sus formas eran igualmente bellas y proporcionadas para la profesora de historia del arte. — Me parece increíble como todavía encuentran sentido a la religión en un lugar como este. Abu Dhabi es la capital del lujo, del desfase y el despilfarro, mientras que la religión musulmana habla de lo contrario. — murmuró en voz alta a la persona que tenía a su lado.
— No quiero ofender la cultura de nadie pero dudo mucho que me pueda acostumbrar a ir tan tapada. —masculló retirándose las gafas de sol a las afueras del hotel, observando a los viandantes ciertamente incómoda por tener que llevar tanta ropa.
He oído que hacen unos tatuajes con henna magníficos. Pero no sé dónde. ¿Tienes alguna idea? --Inquirió a la persona que esperaba en recepción justo a su lado.
Vaya
¿Cuántos días me perdí? ¡Recién vine a dar con el camino de vuelta al hotel! Es que la ropa y la comida de acá es tan perfecta...