Aún no sé cómo empezar esto pero te contaré algo: Sufrí mucho este tiempo, idealicé a la persona que creí ser el amor de mi vida, lloré innumerable veces por él al punto de que no sabía de dónde más podían salir más lágrimas. Lloré, me odié a mi misma, rogué, me rompieron, la ansiedad me consumía (Y aún lo hace pero con menos intensidad) y yo sólo quería aceptar lo que él podía darme, invalidando mis sentimientos, haciéndome sentir culpable y todo esto por miedo a pensar que sin él ni vida no tenía rumbo. Dios, ¿Por qué somos tan ciegos? ¿Por qué aceptamos migajas? ¿Por qué tengo que darle el poder de manejar mi vida a su antojo? ¡No! Por favor despierta conmigo y seamos fuertes. No estamos solos, me lo repito todos los días y a pesar que al inicio creemos que es una mentira, es una realidad, no estamos solos, nos tenemos a nosotros mismos y tenlo presente… somos los seres más valiosos.
¡Ámate por sobre todas las cosas!
















