A veces también se me acaban las sonrisas, perdóname, mas no deseo que se agoten mis ganas de escribir, es el único camino que tengo para llegar hasta ti. Pero te quiero, ojalá lo entiendas, siempre te quiero; y en ocasiones mis brazos no tienen calor porque desearía que fueran esos lápices, bolígrafos, teclados o frases pequeñas con las que te transmito lo que siento y lo que mis labios no se atreven o no pueden expresar.
Pero te quiero, siempre te quiero.








