Palma Violets en concierto ✮✮✮✮✮
24 de marzo de 2015 The Rickshaw stop, San Francisco, CA.
Banda soporte: The Tet Holiday
El verano se acerca y la época de festivales y conciertos está a la vuelta de la esquina.
El martes 24 de marzo se presentó Palma Violets en San Francisco en The Rickshaw Stop. Las puertas abrían a las 8 pm, y allí estuvimos, puntuales para no perdernos nada.
The Rickshaw Stop es un lugar íntimo, relativamente chico, con una capacidad máxima de 199 personas (leí el cartel antes de irnos y me llamó la atención que fueran 199 y no 200…) A simple vista, el club es cuna de la escena hipster local, gente jóven y no tan jóven. Por fin pude ver que las X dibujadas en las manos de verdad existen.
El lugar posee una decente cantidad de asientos: cómodos sillones en los pisos de arriba y sillas y mesas para tomar algo en la planta baja. También venden bebidas y comida.
Palma Violets tuvo el lujo de tener una banda soporte local, The Ted Holiday, que aunque ellos se definan como banda de pop/rock/indie, a mi me sonaron mucho a shoegaze. Al punto que tocaron Head On the Jesus & Mary Chain antes de terminar su show. Simplemente hermoso.
The Rickshaw Stop es, claramente, un espacio dedicado a la música no masiva, alberga a bandas semi populares y a artistas que no atraen a grandes tumultos de gente. Pero en este caso, la situación fue diferente. El lugar se fue llenando poco a poco. Para cuando salió a escena Palma Violets, tuvimos que dejar la comodidad de nuestros asientos para mezclarnos con la multitud.
Y así fue, subieron al escenario cerca de las diez de la noche y no pude no pensar en mi querido Pete Doherty y su amigo Carl Barat. Sam Fryer tenía un sombrero de ala ancha, de color negro, y un sobretodo oscuro que lo hacía lucir muy igual a Billy Bilo. Chilli Jesson...bueno, pues él es una mezcla entre Mr Barat y Mr John Lydon/Sid Vicious.
Palma Violets en vivo es una banda poguera, en eso no me había equivocado. Estos chicos son pura energía y máximo descontrol. Desde el balconcito donde estábamos se pudo observar el desplazamiento de la corriente humana, que iba de un lado hacia otro, cual marea, cantando, saltando y gritando todas las canciones. Por ser una banda nueva (y por ser la primera vez en la ciudad) han tenido gran convocatoria.
Tocaron todos los temas de su disco 180, algunos de los lados B y por supuesto, temas de su nuevo upcoming disco. Sus fans aullaban con ellos (au au auuu!) al igual que en Last Of The Summer Wine.
Dos de sus canciones hicieron mágicos dos momentos: cuando tocaron Danger In The Club y All The Garden Birds. Sin embargo, Best Of Friends (el tema tan esperado por todos) no sonó bien, lo tocaron una nota más abajo de lo habitual.
Ver a una banda en vivo, después de haber escuchado todas sus canciones, es el perfecto complemento para definir cualquier principio de opinión pre-fabricada. En este caso, Palma Violets es una de esas bandas que, cuando las ves en vivo, te gustan más que cuando las escuchaste en el disco.
KTMC












