Tu no ocupas mi cama, tu ocupas mi mente, y eso vale más que las tantas de veces en que solo pensaste en llevarte a alguien a un lecho donde no hay amor.
Te llevo en la memoria, más que en la carne, te traigo a flor de beso más que en la piel, grabó tu perfume, más que cualquier olor por muy exquisito que este sea; eres tatuaje vivo no de la carne, si del sentimiento que provocas al evocarte, si de la emoción que siento al recordarte.
Te traigo conmigo siempre, no importa donde estés.
Leregi Renga












