Ni siquiera muriendo escaparás de la vida, en energía divina, en esencia pura, transitarás en tu descendencia, tal vez en el canto de tu nieto, en las manos creativas de tu hijo, en el linaje de las mujeres que de ti descienden. En la caricia del viento susurrarás bendiciones, en la estela de tu herencia brillará tu sombra. Así, convertida en polvo de estrellas, conmoverás a las almas que tocaste. Aurora Orozco









