EDITORIAL: Costa Rica entre la UPAD, el COVID–19, la reactivación económica, el matrimonio igualitario y vuelta a una nueva normalidad.
Por: Karla Cordero | Periodista y Docente
En los últimos meses; Costa Rica ha abierto una frustrante caja de pandora, parece que sólo las cosas malas que pueden suceder: suceden y el mundo continúa y la “Suiza Centroamericana” se estanca cada vez más.
La realidad pinta al desastre y las acciones son deficientes, insuficientes y nulas; hay más preocupación popular que por parte de las autoridades. En este aspecto, las comparaciones son innecesarias y absurdas; porque la realidad de cada país es absolutamente diferente; no se puede por necedad tomar las medidas que toma El Salvador por ejemplo; porque las realidades son abismalmente diferentes.
Así, desde hace unas semanas los escándalos acompañan a Casa Presidencial, una pandemia afecta al mundo y la reactivación de la economía no existe, ni aparece y tampoco se asoma. Las carencias que sufre la población costarricense es casi insoportable y las maniobras que se hacen son fantasmas.
La Unidad Presidencial de Análisis de Datos; que para los efectos era únicamente una oficina con unos cuantos “millennials” preparados en informática, armados con sus computadoras portátiles y de carácter personal; hacían un análisis de datos de los ciudadanos; datos que son de carácter privado y sensible, violentando el derecho constitucional a la privacidad de la información.
Tal vez, lo más delicado es que esa información queda en un dispositivo que no pertenece al Gobierno, sino a particulares; y que no se sabe que uso pueden dar esos terceros a la información sensible que tenemos todos.
En este mismo asunto, un aspecto preocupante es que nadie asume su cuota de responsabilidad, y se dice que era un proyecto. Surge entonces la pregunta, si era un proyecto ¿Por qué se estaba analizando información de los habitantes?
La comisión legislativa, que investiga este desastre épico de la Administración Alvarado Quesada; mejor conocida como la del Bicentenario, ha hecho un trabajo por decirlo menos “mediocre”. Las citaciones se acogen a su derecho constitucional de no declarar y así pues no hay como tener una resolución pronta a un problema que molesta a todos. Esperaremos, esta resolución para continuar hablando acerca de este tema; que tiene a todos muy pendientes.
El virus que se desato en la localidad de Wuhan, China, ha mantenido a las autoridades sanitarias del mundo en jaque, aunque según expertos es solamente una nueva sepa de la influenza. No obstante, el pánico que genera el CORONAVIRUS DE WUHAN ha sido mundial. Costa Rica, no ha sido la excepción desde el sábado 06 de marzo; el pánico se adueñó de los costarricenses. En cuestión de días de tres casos confirmados, se pasó rápidamente a más de novecientos casos en tres meses; y según se registra en el último reporte ofrecido, por parte del Ministerio de Salud.
Esta pandemia, así declarada por la Organización Mundial de la Salud; ha desatado el pánico mundial y también ha desencadenado un sinfín de noticias falsas que no contribuyen en nada en la atención de la emergencia. De igual manera; la “violación” a las medidas impuestas por las autoridades sanitarias no ayudan en nada; mucho menos cuando se conoce que no ha pasado la primera curva de contagios.
Este virus, vino a desmejorar a la sociedad costarricense y mundial; pero enfoquémonos en Costa Rica: desempleo, inactivación económica, estancamiento del curso lectivo, problemas migratorios, rumores de quiebra de la Caja Costarricense del Seguro Social; tal vez son las consecuencias más importantes a destacar en los noticieros y periódicos. No obstante, también está la generosidad sin límites del pueblo costarricense y el optimismo de que todo pasará.
Recordemos que para que esto pase; todos los costarricenses debemos de seguir los protocolos que las autoridades nos han indicado; con el fin primordial de salvaguardar nuestra vida y la de nuestros seres más queridos. ¡Quedémonos en casa!
Un problema que en vez de encontrar soluciones; encuentra más obstáculos. El desempleo, el cierre de negocios y las acciones gubernamentales son casi inexistentes; está problemática avanza como una bola de nieve en plena avalancha y nadie tiene el valor para detenerla.
Las propuestas son por decirlo menos: ridículas; no se apegan a las necesidades y las “facilidades” que el país necesita con urgencia; y para agravar la situación más se viene la pandemia por COVID – 19 y en algunas zonas del país también se presenta el Dengue.
La situación con la economía es un problema creciente y que no ve un faro a puerto seguro pronto. Costa Rica se sigue endeudando con Bonos Extranjeros con el propósito de atender la emergencia nacional y así sucesivamente; entonces surge la pregunta ¿Por qué impusieron más impuestos y por qué no se hace el recorte al gasto público que ofreció Alvarado en campaña?
Este tema es una novela de terror que al parecer no va a acabar pronto. Lo que sí es que nosotros como consumidores podemos marcar y cambiar la historia; si apoyamos a nuestros productores (sin regatear), a los empresarios PYMES y a las empresas nacionales que hacen un gran esfuerzo por continuar abiertos y ofrecer productos de calidad.
El matrimonio igualitario entra en vigencia el Martes 26 de mayo; con un matrimonio a las 00:00 horas; el cual será trasmitido por televisión y las redes sociales. Esto a pesar de las mil y una formas en que los legisladores conservadores han pretendido detener el trascurso de una orden primeramente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y posterior, reafirmación de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (Voto 12782 – 2018, de las diecisiete horas y cuarenta y cinco minutos del ocho de agosto de dos mil dieciocho).
Aunque es un tema que causó furor en la campaña electoral del año 2018; que por cierto, fue el causante de una división poblacional y de la segunda ronda entre Carlos Alvarado Quesada (PAC) y Fabricio Alvarado Muñoz (PRN); la polaridad del tema más por religión que por interés fue tema de todos los días y en todos los lugares a los que se asistía. No obstante, las intrigas de los “conservadores” (popularmente conocidos como los “moralistas”) no lograron los estragos que ocasionaría a Costa Rica el irrespeto a una orden directa de la Corte Interamericana.
Este tema, no es un asunto de que usted o yo lo acepte; es un tema de respeto; porque en su familia como en la mía pueden haber miembros sexualmente diversos y merecen que respetemos sus preferencias y les valoremos por quienes son y no por lo que prefieren. La discriminación y violencia, contra estas minorías nunca traerá nada positivo a la sociedad.
VUELTA A LA “NUEVA” NORMALIDAD
En principio, la pandemia por COVID – 19, llego a causar un desbalance en la “normalidad” de la cotidianidad; de un pronto a otro las autoridades nos piden no salir y quedarnos en casa. Las empresas públicas y privadas establecen el teletrabajo (un enorme avance en la realidad nacional); las escuelas y colegios públicos y privados determinan que una de las maneras de concluir el ciclo lectivo es a través de la educación virtual (en el sector público es a media máquina) y el cierre de fronteras.
No obstante, la realidad de los hechos es que cuando el Ministerio de Salud “suaviza” las medidas; por analogía el pueblo costarricense se tira a la calle; como si nada estuviera ocurriendo alrededor y en el mundo; otro de los casos más ridículos; es que en los cantones donde no se han presentado casos la gente lleva con la mayor cotidianidad su día a día; otro aspecto a destacar es que cuando se anuncia que los casos que habían activos ya se han recuperado las personas se creen invencibles y vuelven a lo mismo de siempre.
La nueva normalidad; será muy diferente a la que ya conocemos; el lavado de manos deberá ser una tarea frecuente (desde siempre debería ser así); desinfectar los aparatos electrónicos, el bañarse al entrar a casa después de estar en la calle y el distanciamiento social (1.8 metros) y por supuesto, el protocolo al toser y estornudar.
La nueva normalidad, que no es otra cosa que hábitos de higiene que deben de ser practicados desde siempre; deberá imperar en los hogares y en cada uno de nosotros para siempre; la mayoría de los virus se combaten de la misma manera con hábitos de higiene que aseguren nuestra salud y la de nuestros seres queridos.
Nuevamente, les quiero recordar que para que esto pase; todos los costarricenses debemos de seguir los protocolos que las autoridades nos han indicado; con el fin primordial de salvaguardar nuestra vida y la de nuestros seres más queridos. ¡Quedémonos en casa!