en los pasillos podrás encontrarte a FELIX KLIMT, aunque más de una vez le han confundido con DOMINIC SESSA. sunset talent le abrió sus puertas debido a su carrera como MÚSICO y la promesa que encuentran en su talento. con contrato firmado, año nuevo entrando, la ciudad parece prometer éxito. pero, recuerda, aunque no todo es lo que parece, ¿estás listx para triunfar?
¡RAN! te damos la bienvenida a los angeles. agradecemos bastante tu interés en el proyecto. no olvides que a partir de ahora tienes 24 horas para enviar la cuenta de tu personaje. en caso de necesitar más, no dudes en acercarte a la administración por más tiempo.
uno. fuera de personaje
seudónimo: ran
pronombres: femeninos ( ella / suya )
zona horaria: gmt-6
triggers: incesto, abusos explícitos.
dos. información esencial
nombre completo: felix klimt
fc seleccionado: dominic sessa.
fecha de nacimiento: doce de septiembre del 2001 / veinticinco años.
carrera/ocupación: músico.
país/ciudad de origen: springfield, missouri.
tres. orígenes
𝗉𝗋𝗂𝗆𝖾𝗋 𝖺𝖼𝗍𝗈𓂃 Felix Jonathan Klimt nació en Springfield, Missouri, una ciudad donde la fe no se discute: se hereda. No era un pueblo pequeño, pero funcionaba como uno. Las iglesias marcaban el ritmo de la vida social, las familias se conocían por reputación y los apellidos arrastraban una historia moral. La casa de los Klimt estaba situada cerca de la iglesia principal; no por comodidad, sino por la practicidad que le daba el poder. Su padre, Jonathan Klimt, era pastor evangélico, una figura respetada, reconocible, alguien cuya voz tenía peso más allá del púlpito. La religión no era un aspecto de la vida familiar: era su eje narrativo.
La infancia de Felix transcurrió bajo una estructura clara y firme. Oraciones antes de comer, domingos sin excepciones, conversaciones donde todo podía y debía interpretarse bajo un marco espiritual. Su madre, Rebecca Klimt, sostenía el hogar y la imagen pública con una devoción silenciosa, organizando eventos, cuidando los gestos, absorbiendo tensiones que nunca se nombraban. Felix no fue un niño problemático. Fue atento, introspectivo, demasiado sensible para un entorno que valoraba la certeza por encima de la duda. Aprendió pronto a observar sin intervenir, a escuchar sin pedir espacio.
𝗌𝖾𝗀𝗎𝗇𝖽𝗈 𝖺𝖼𝗍𝗈. 𓂃 La música apareció sin anuncio. No como vocación, ni como rebeldía explícita, sino como un espacio íntimo donde el lenguaje religioso no alcanzaba. Felix empezó escuchando a escondidas: canciones que no hablaban de salvación, sino de deseo, confusión, noche. Sonidos suaves, voces ambiguas, letras que no exigían corrección moral. Nunca tocó para la iglesia. Nunca cantó frente a su familia. La música era lo único que no necesitaba ser explicado.
Durante la adolescencia, la incomodidad se volvió constante. No hubo un momento exacto de ruptura con la fe, sino una acumulación de culpa difícil de sostener. Todo impulso parecía requerir justificación. Todo deseo debía ser examinado. Mientras su hermano mayor, Ethan, encajaba sin fisuras en la estructura familiar y su hermana menor, Hannah, observaba desde una distancia curiosa, Felix empezó a desaparecer emocionalmente. No discutía. No confrontaba. Simplemente aprendió a no estar del todo. La casa seguía funcionando, pero Felix ya no pertenecía a su ritmo interno. La fe, que había sido refugio, comenzó a sentirse como una vigilancia constante.
𝗍𝖾𝗋𝖼𝖾𝗋 𝖺𝖼𝗍𝗈.𓂃 Irse no fue un acto dramático. No hubo una pelea definitiva ni una renuncia pública. Felix simplemente dejó de formar parte del relato. Springfield interpretó su ausencia como extravío; su familia como una etapa confusa. Él nunca ofreció una versión alternativa. Alejarse de la iglesia fue también alejarse de la necesidad de justificarse.
Fuera de Missouri, la música dejó de ser únicamente un escondite y se convirtió en una forma de organizar su identidad. No buscaba protagonismo ni validación inmediata. Sus primeras canciones eran contenidas, introspectivas, más interesadas en la atmósfera que en la proclamación. Una estética nocturna comenzó a tomar forma: silenciosa, emocionalmente cargada, sin explicaciones innecesarias. Felix no hablaba de su pasado religioso; lo dejaba filtrarse entre líneas.
El reconocimiento llegó de manera lateral. Playlists pequeñas, foros, una audiencia reducida pero atenta. No era una promesa de la industria, pero tampoco un desconocido. Existía en ese espacio ambiguo donde el talento es evidente pero todavía no rentable.
𝖼𝗎𝖺𝗋𝗍𝗈 𝖺𝖼𝗍𝗈.𓂃 Hoy, habita una posición intermedia: visible sin ser central, reconocido sin estar consolidado. Mantiene una relación distante pero no hostil con su familia; habla con su hermana, guarda silencio con su padre, y con su madre intercambia mensajes cuidadosos. La fe ya no lo nombra, pero sigue habitando su manera de sentir, de crear, de desconfiar de la plenitud. La música sigue siendo su escape, aunque ya no como huida, sino como traducción. Felix no intenta corregir su origen ni renegarlo. Simplemente lo transforma. Vive con la sensación persistente de estar siempre a un paso de pertenecer del todo, y ha aprendido a hacer de esa distancia un lenguaje propio.
cuatro. perfil psicológico.
La vida psíquica de Felix se articula alrededor de una fractura temprana entre deseo y vigilancia. Creció aprendiendo que sentir no era suficiente: había que justificar lo sentido. De ahí nace su tendencia a observarse a sí mismo con distancia, como si una parte suya aún evaluara cada impulso antes de permitirle existir. Es introspectivo, leal a sus afectos y profundamente empático; sabe leer el estado emocional de los demás con una precisión casi intuitiva. Hay en él una ética del cuidado que no necesita proclamarse.
Pero esa misma conciencia se vuelve contra él. Felix carga una culpa residual que no siempre entiende, una sensación persistente de estar transgrediendo algo incluso cuando no sabe qué. Esa tensión lo vuelve evasivo, reacio a la confrontación, experto en desaparecer antes de ser rechazado. Puede ser melancólico, autolimitante y excesivamente indulgente con los demás, mientras es implacable consigo mismo.
Su conflicto no es la falta de identidad, sino el miedo a ocuparla por completo. Felix desea intensidad, pero teme la plenitud; busca pertenecer, pero desconfía de los sistemas que prometen hacerlo. En ese espacio intermedio se construye: alguien que aprendió a transformar la contención en lenguaje, aunque todavía no del todo en hogar.
cinco. sunset talent y residencias horizonte.
responde las siguientes preguntas sobre la agencia y la residencia.
¿cómo fue descubiertx por sunset talent?
La media viralidad en redes sociales y la exposición en un foro musical de nueva york vinculado a un cazatalentos.
¿cuántos años tiene trabajando en la agencia y viviendo en la residencia?
Dos años.
en los pasillos podrás encontrarte a MARIANELA MARNIE ALPS, aunque más de una vez le han confundido con JENNA ORTEGA. sunset talent le abrió sus puertas debido a su carrera como ACTRIZ y la promesa que encuentran en su talento. con contrato firmado, año nuevo entrando, la ciudad parece prometer éxito. pero, recuerda, aunque no todo es lo que parece, ¿estás listx para triunfar?
¡RAN! te damos la bienvenida a los angeles. agradecemos bastante tu interés en el proyecto. no olvides que a partir de ahora tienes 24 horas para enviar la cuenta de tu personaje. en caso de necesitar más, no dudes en acercarte a la administración por más tiempo.
uno. fuera de personaje
seudónimo: ran
pronombres: femeninos ( ella / suya )
zona horaria: gmt-6
triggers: incesto, abusos explícitos.
dos. información esencial
nombre completo: marianela marnie alps.
fc seleccionado: jenna ortega.
fecha de nacimiento: siete de marzo del 2003 / veintitrés años.
carrera/ocupación: actriz / nepo baby.
país/ciudad de origen: laurel canyon, hollywood hills.
tres. orígenes
𝗉𝗋𝗂𝗆𝖾𝗋 𝖺𝖼𝗍𝗈𓂃 Su nacimiento se anuncia entre ladrillos cargados de pasado. No es una antigüedad arquitectónica sino una acumulación simbólica; Posters de giras que nadie fuera de aquellos círculos recordaría, vinilos reproducidos cuáles documentos históricos, conversaciones que siempre iniciaban con ‘en aquellos tiempos…’ La casa de arquitectura setentera no solamente fue para Marianela un lugar mítico como para sus compañeros de escuela sino un espacio doméstico saturado de memorias que nunca le pertenecerían del todo. Su madre, Lucía Alps, había sido una teen star a finales de los noventa: visible demasiado pronto, empujada con demasiada fuerza, celebrada antes de estar lista. Cantaba, actuaba un poco, aparecía en portadas juveniles y programas de televisión. Durante algunos años fue omnipresente. Luego, casi sin transición, dejó de serlo. No fue un escándalo lo que la apagó. Fue algo más simple y más cruel: la falta de talento suficiente para sostener el lugar que le habían dado. La industria siguió adelante y Lucía se quedó atrás, atrapada en una imagen congelada de sí misma a los diecisiete. Marnie creció escuchando esa historia contada de otra forma. Para su madre, el fracaso nunca fue incapacidad, sino mala suerte, traición, timing. Laurel Canyon se convirtió en un refugio simbólico: un lugar donde el pasado aún parecía válido. La casa estaba llena de fotos, recortes, VHS, pruebas físicas de que Lucía había sido alguien.
𝗌𝖾𝗀𝗎𝗇𝖽𝗈 𝖺𝖼𝗍𝗈. 𓂃 Marnie, desde muy pequeña, entendió algo que nadie decía en voz alta: su madre necesitaba que alguien continuara el relato. Su padre, Rafael Alps, siempre ofreció el contrapunto. El trabajo como supervisor musical le había dado la llave a la eterna felicidad, moverse en la industria sin volverla una mitología. Silencioso y práctico, poco dado a la épica. Para Marnie siempre representó la posibilidad de que el mundo funcionara sin narrarse todo el tiempo.
Marnie era una niña callada, extremadamente perceptiva. Pasaba mucho tiempo mirando a los adultos hablar de sí mismos. Aprendió pronto cuándo asentir, cuándo quedarse en silencio, cuándo desaparecer.
No fue una infancia caótica, pero sí cargada. Todo tenía un tono de antes. Antes de que se equivocaran. Antes de que la industria cambiara. Antes de que el talento dejara de importar (según su madre). Marnie creció con una sensación constante de llegar tarde a algo que no era suyo.
𝗍𝖾𝗋𝖼𝖾𝗋 𝖺𝖼𝗍𝗈.𓂃 En la adolescencia temprana, Marnie empezó a notar una grieta incómoda: ella sí tenía talento. No espectacular, no estridente, pero real. En la escuela, en talleres de teatro, en ejercicios improvisados, los profesores se detenían. No la empujaban. La observaban. Había algo en su manera de estar que no necesitaba ser explicado. Lucía reaccionó con una mezcla difícil de entusiasmo y apropiación. Hablaba de Marnie como si su habilidad fuera genética, como si validara retrospectivamente su propia carrera. Pero Marnie percibía la diferencia con claridad brutal: su madre había sido famosa sin estar preparada; ella estaba preparada sin ser famosa.
Esa conciencia la marcó. Marnie empezó a actuar profesionalmente siendo aún menor de edad. Papeles pequeños, castings discretos, proyectos independientes. Nada que la colocara en el centro de la conversación. Lo hacía a propósito. Había visto lo que la exposición prematura podía destruir. No quería ser una promesa. Quería ser competente. Mientras su madre insistía en estrategias, visibilidad y “no dejar pasar el momento”, Marnie hacía lo contrario: elegía trabajos silenciosos, personajes secundarios, historias incómodas. Aprendió a decir que no.
Su hermano Mateo, mayor que ella, tomó otro camino: el sonido, lo técnico, lo invisible. Entre ellos se formó una complicidad muda, casi defensiva.
𝖼𝗎𝖺𝗋𝗍𝗈 𝖺𝖼𝗍𝗈.𓂃 El verdadero quiebre no fue con la industria, sino con su madre. Marnie entendió que Lucía no quería que triunfara: quería que triunfara por ella. Que corrigiera el pasado. Que demostrara que el fracaso no había sido falta de talento. Marnie decidió entonces algo radicalmente simple: no usaría su don para reparar a nadie. Se mudó fuera de la casa familiar. No lejos, seguir cerca del Canyon era inevitable, pero lo suficiente para que el relato no se infiltrara en cada decisión. La firma con Sunset parecía el paso a seguir entre la mezcla de cortos universitarios que no pagaban la renta, el fideicomiso heredado de sus abuelos y el dinero que su padre discretamente aprendió a enviar parecían ser el movimiento más correcto en una carrera que se volvía una mezcla de descubrimientos de sus perfiles en redes sociales por ser la hija de y por edits en tiktok qué la mostraban como el estandarte del ‘weird girl core’ una iniciativa de redes sociales que su madre le imprimió sin permiso alguno.
cuatro. perfil psicológico.
La identidad de Marianela Alps se organiza alrededor de una tensión silenciosa entre contención y anhelo. Hay en ella una inclinación natural hacia la observación: prefiere entender antes que intervenir, medir antes que reclamar. En ese espacio interior se forma su parte más íntegra, una ética personal basada en no tomar más de lo que le corresponde, en no ocupar un lugar si no siente que puede sostenerlo. Es cuidadosa, leal a sus principios y profundamente consciente del peso de las decisiones pequeñas. Pero existe otro movimiento, menos visible y más corrosivo. Una desconfianza persistente hacia la plenitud, como si alcanzarla implica un costo oculto. Marnie acumula dudas, guarda gestos inconclusos, ensaya renuncias antes de que alguien se las pida. No por falta de deseo, sino por temor a repetir errores que no cometió pero que heredó. Esa vigilancia constante se transforma a veces en aislamiento, en una forma elegante de desaparecer sin irse del todo.
Entre ambos extremos, Marnie vive a medias convencida de que merecer algo y permitírselo no son lo mismo. Puede ofrecer presencia, escucha y cuidado con facilidad, pero cuando se trata de sí misma, administra la satisfacción en dosis mínimas, como si el exceso pudiera romper algo esencial. Su complejidad no radica en la contradicción, sino en el equilibrio precario que mantiene para seguir avanzando sin traicionarse.
cinco. sunset talent y residencias horizonte.
responde las siguientes preguntas sobre la agencia y la residencia.
¿cómo fue descubiertx por sunset talent?
Una mezcla curiosa de buenos contactos y un edit viral de tiktok que la posicionó en el mapa, Marnie es consciente del talento y que este es fructífero, considera, también, que se vuelve inversión coherente.
¿cuántos años tiene trabajando en la agencia y viviendo en la residencia?
Un año y dos meses.